3.11.13

Rajoy avala 60.000 millones más a la banca... sale de nuevo en defensa de una sistema bancario patrio insolvente. El expolio sigue...

"(...) La última barrabasada del ejecutivo del PP, como ejemplo de Totalitarismo Invertido, es avalar de nuevo por al menos 60.000 millones más a la banca para suavizar los criterios de fijación de capital de Basilea III.

 Desde el estallido de la crisis una de las estrategias que más utilizaron las entidades financieras españolas para suavizar su deteriorada situación económica, especialmente aquellos bancos en teoría más solventes,  fueron los llamados activos fiscales.

Los activos fiscales en sí son derechos de cobro sobre Hacienda: si en vez de obtener ganancias el banco registra pérdidas, entonces la legislación española les permite, como a cualquier otra empresa, que apunte esa cantidad para que pueda pagar menos impuestos cuando obtenga ganancias en un futuro. Todas las entidades financieras españolas poseen una importante cantidad de activos fiscales ya que todas han registrado pérdidas durante estos últimos años. 

El truco que han utilizado para que parezca que les va bien y que obtienen ganancias es contabilizar estas pérdidas en una cuenta aparte. De esa manera podían computar como recursos propios los llamados activos fiscales diferidos.

 Además, despejando las pérdidas hacia otra cuenta, en la cuenta oficial han podido presentar beneficios con el objetivo de no perder la confianza de clientes, depositantes, accionistas y otros agentes interesados. En definitiva se trata de un truco contable para maquillar las pérdidas

La emergencia surge porque Basilea III considera que el cobro futuro es incierto y podría no materializarse si el banco se liquida o es incapaz de generar los beneficios suficientes como para recuperar el importe reconocido, y por lo tanto va a dejar de considerar dichos activos fiscales como activos de buena calidad

 El problema es que si estos activos fiscales diferidos ya no les van a servir a las entidades financieras para mostrar una posición económica sólida, tendrán que encontrar sustitutos y eso es imposible. Y es aquí donde el gobierno de Rajoy, duro con los débiles, dócil con los poderosos, sale de nuevo en defensa de una sistema bancario patrio insolvente.

El ministerio de Hacienda y Banco de España tienen prácticamente lista una norma fiscal que permita suavizar el impacto de Basilea III y los efectos que supone no poder computar como recursos propios los llamados activos fiscales diferidos.  Para ello, el gobierno otorgaría una nueva ventaja fiscal a la banca para que esos activos sí computen como capital gracias a un aval del Estado transformando esos activos fiscales en créditos fiscales.

Hacienda asume la existencia de los créditos fiscales y si el banco quiebra se hace responsable y los reconocerá a los acreedores como capital que es. En definitiva, el Estado asumirá el aval del activo fiscal. De completarse, será un nuevo expolio a la ciudadanía que sobretodo beneficiará a los grandes bancos, esos que nos dicen obtener miles de millones de beneficios pero cuya realidad es otra.

 Ahora entenderán ustedes por que estas élites reclaman al Gobierno cuentas públicas saneadas a base de recortes en todas las prestaciones sociales. Hay que abrir hueco para lo suyo. (...)"         (Juan Laborda, Vox Pópuli, 02/11/2013)

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