28.2.14

Los Estados son la presa de los bancos, que como sanguijuelas les chupan la sangre. Reciben dinero del BCE por menos de un 1%, y compran bonos de los Estados a un 4% o 6%. Un chollo

"(...) Ahora bien, el gobierno federal se resistía a darles el dinero (unas cantidades enormes debido al colapso de la banca), pues ello hubiera aumentado enormemente la deuda pública. 

 De ahí que fuera necesario que una agencia pública independiente se estableciera, para que fuera esta la que les prestara el dinero (a unos intereses ridículamente bajos) y que este no constara como dinero público, creando deuda pública. 

Y así nació el FRB, que imprime dinero y se lo presta a la banca (y también al Estado). Esta agencia era independiente del Estado, pero responsable ante el Estado, es decir, que tenía que rendir cuentas al Estado, siendo su dirección nombrada por el Presidente y aprobada por el Senado. Fue así como se salvó a la banca de EEUU. Y fue así como el FRB salvó también a la banca de EEUU y del mundo en la reciente Gran Recesión.

Sin el FRB de EEUU, la banca europea (y las compañías de seguros europeas) habrían colapsado. Desde 2008, el FRB ha invertido 1 billón de dólares en salvar bancos estadounidenses e internacionales (los europeos, incluyendo españoles, han sido los más beneficiados, después de los estadounidenses).

El establecimiento del Banco Central Europeo (BCE)

Fue este el mismo mecanismo el que determinó la creación del Banco Central Europeo, con unas diferencias notables. Una es que el BCE presta dinero, mucho dinero, a las instituciones financieras, también a unos intereses bajísimos. Pero, a diferencia del FRB, el BCE no presta a los Estados, lo cual los deja totalmente desprotegidos y vulnerables ante la especulación de la banca.

 Por regla general, no se utiliza este lenguaje porque quedaría feo y los bancos se molestarían. Se dice que los Estados tienen que estar sometidos a la disciplina de los mercados financieros (es decir, de los bancos). En realidad, los Estados son la presa de los bancos, que como sanguijuelas chupan la sangre del Estado (la gran mayoría de la deuda pública la poseen los bancos); es decir, el Estado necesita gastar dinero y lo tiene que pedir prestado, no al BCE, sino a los bancos, que le exigen unos intereses altísimos. 

Reciben dinero del BCE por menos de un 1%, y compran bonos del Estado a un 4% o 6%, o, en el caso de Grecia, a un 13% (cifra alcanzada en 2011). Un chollo inmejorable.

Y para complicar la cosa, el BCE es totalmente independiente. Puede hacer lo que le dé la gana, que por regla general, es lo que pide la banca. Como he dicho miles de veces, el BCE no es un banco central, es un lobby de la banca.

 Por cierto, me sorprende que uno de los periodistas económicos que leo con mayor interés (Xavier Vidal-Folch, de El País) últimamente presente al BCE como el gran salvador del euro y el benefactor de las economías de la periferia del euro. El euro, sin embargo, nunca ha estado en peligro de desaparecer. 

En realidad, siempre ha estado muy fuerte, más fuerte que el dólar. Y si bien es cierto que, como Xavier Vidal-Folch indica, el BCE evitó que empeorara la crisis de la deuda de los países periféricos, como España, cuando su director, el Sr. Draghi, indicó su disponibilidad a comprar deuda pública (con solo una frase, solucionó la crisis), también es cierto que fue el mismo BCE el que creó la crisis de la deuda pública, durante tanto tiempo. 

Tal como está diseñado el BCE, es imposible que España pueda salir de la crisis de la elevada deuda (que erróneamente se cree que se resolverá a base de recortes). 

Una situación distinta ocurre en EEUU con el FRB. El FRB compra deuda pública del Estado federal. En realidad, el BCE es en lo que el Tea Party (la ultraderecha estadounidense) desearía que se convirtiera el FRB. (...)"          (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 20 de febrero de 2014, en vnavarro.org, 20/02/2014)

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