"Los andaluces María y José Antonio ya no son pareja, pero siguen
unidos por el Banco Santander. Más concretamente, por una hipoteca que
les obliga a pagar cuotas mensuales de más de 900 euros cuando una
hipoteca de normales características, ajustada a la ética y al Euribor,
apenas superaría los 500 euros mensuales.
Y al año próximo, su actual
cuota de 910 euros subirá un 2,5%. Y así desde hace siete años, la
hipoteca no para de subir mientras que no amortizan apenas capital. En
la misma situación se encuentran Rafael y más de 400 personas, en su
mayoría parejas jóvenes, que contrataron el producto financiero Hipoteca
Tranquilidad.
En 2007, con 23 años, María era
rabiosamente joven y depositó en Banesto, entidad bancaria absorbida por
el Banco Santander, su proyecto de vida junto a José Antonio. Ambos
trabajaban e ingresaban más de 2.000 euros al mes, con los que creyeron
posible afrontar un préstamo hipotecario. El único error fue que no
contemplaron que la hipoteca llevaba aparejada una cláusula suelo
“abusiva”.
Independientemente de lo que
fluctúe el Euribor, María y José Antonio tienen que pagar un 5% de
intereses y un 2,5% más de cuota mensual que crece cada año. Si
tenemos en cuenta que, dos años después de que firmaran su hipoteca, en
2009, el Euribor cayó al 0,5%, la pareja está pagando intereses diez
veces superiores al precio del dinero que marca el Euribor, el sistema
europeo de préstamo interbancario.
“Estamos siendo estafados”,
así de claro lo afirma María Guzmán. Una joven periodista, de 30 años, a
la que la hipoteca la tiene varada en un callejón sin salida. “Nos
vendieron este producto financiero como el mejor producto posible y, a
los dos años, nos llamaron del banco para ofrecernos un cambio debido a
la alta morosidad”, para lo que era preciso pagar 6.000 euros más si
querían acceder al cambio de producto financiero, explica José Antonio
Escolariza, expareja de María y que tenía 27 años cuando “en diez
minutos” les leyeron las condiciones de lo que se ha convertido en un
proyecto sin vida por culpa de un producto financiero que la entidad
retiró del mercado, pero sin carácter retroactivo.
En siete años, María y José Antonio solamente han amortizado 7.000
euros de capital de los 192.000 euros que Banesto les prestó. La
expareja lleva siete años pagando letras insoportables para pagar
únicamente intereses que ayudan a engrosar los beneficios del Banco
Santander, que recientemente ha declarado haber duplicado sus
beneficios.
Rafael y su novia, que también eran rabiosamente jóvenes cuando
firmaron la hipoteca, en siete años solamente han amortizado 2.000 euros
de capital de los 150.000 que les prestó el banco. A pesar de que
empezaron pagando una cuota de 610 euros que ahora, por obra y milagro
de un interés diez veces mayor que el precio del dinero, asciende a 810
euros.
La cuota creciente seguirá subiendo porque las condiciones de la
Hipoteca Tranquilidad estipulan que cada año subirá un 2,5%. Así hasta
el año undécimo. O lo que es lo mismo, del primer año al undécimo, la
diferencia es del 28%, siempre a favor de la entidad bancaria y en
contra de la tranquilidad de los hipotecados que ven cómo sus cuotas
solamente sirven para pagar intereses en beneficio del banco y no para
amortizar capital.
A Rafael le llamó la entidad bancaria para ofrecerle “una hipoteca
que sabían que iba a estallar al año siguiente”, asegura este joven de
Guillena (Sevilla), que ha dejado de pagar la hipoteca para obligar al
banco a renegociar las condiciones del préstamo. “Llevo siete años sin
tomarme una mala cerveza y resulta que solamente he amortizado 2.000
euros del capital que me prestó el banco”, dice indignado quien coordina
el grupo de afectados por este producto financiero en la Plataforma de
Afectados por la Hipoteca de Sevilla.
Los jóvenes quieren pagar, pero quieren hacerlo según marca
el Euribor y no según les obliga un producto financiero que, denuncian,
fue vendido con opacidad y sin información sobre la letra pequeña del
contrato. María y José Antonio podrían estar ahora pagando una
cuota mensual de 500 euros, si su hipoteca estuviera ajustada al
Euribor, y no 910 euros debido a que el Banco Santander les aplica un
tipo de interés diez veces superior al precio del dinero que marca la
referencia por la que se guían la mayoría de los préstamos hipotecarios
en la Zona Euro. (...)" (Público, 25/03/2014)
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