"(...) Como ya sucedió con las élites "sonámbulas" en los prolegómenos de la
Primera Guerra Mundial, las clases dirigentes europeas gobiernan de
espaldas a la realidad, aun cuando los indicios son de una evidencia
meridiana.
El voto del Brexit, como espejo de lo que parece estarse
desarrollando al otro lado del atlántico, ilustra la inestabilidad
económica, social y democrática del orden neoliberal que padece un
número cada día mayor de familias trabajadoras y miembros de la clase
media.
Tanto en los EE.UU. como en el Reino Unido, países que se han
caracterizado por implementar programas de corte evidentemente
neoliberal tanto a derecha (Reagan y Thatcher) como a izquierda (Clinton
y Blair), los sentimientos contra la élite dominante son más
perceptibles.
En este contexto, el Brexit de 2016 puede ser para el
neoliberalismo lo que la caída del muro de Berlín fue para el socialismo
en 1989. (...)
El neoliberalismo ha fracasado, pero para la eurozona, la manifestación
política neoliberalista más radical, todo continúa como si nada. (...)
La pobreza del análisis que domina la agenda política es auténticamente
vergonzosa, sobre todo en el bando socialista, a pesar de las posiciones
adoptadas por cada vez más y más economistas progresistas o mediáticos. (...)
Joseph Stiglitz, ofreció un análisis pormenorizado de la poca
estabilidad que acusa el orden económico y social de la eurozona. En su
libro El euro: como una moneda común amenaza el futuro de Europa (The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe),
el galardonado en 2011 con el Premio Nobel de Economía explica que el
euro produce desarrollos divergentes en los países participantes, que
genera estancamiento y, en el mejor de los casos, que apuntala una
precaria estabilidad, provocada por una desesperada política monetaria y
basada en altos niveles de desempleo.
En resumen, la recesión o
contracción prolongada de la economía de la zona euro no es el resultado
de una respuesta inadecuada a una crisis exógena, o la consecuencia de
la irresponsabilidad fiscal de gobiernos nacionales, sino que es culpa
de la construcción misma de un sistema monetario basado en la
devaluación del trabajo.
El problema fundamental de la eurozona no es la
austeridad, sino haber "constitucionalizado" una versión extrema del
neoliberalismo que ni siquiera los conservadores más exultantes durante
el apogeo de la época de Reagan y Thatcher se hubieran atrevido a
proponer. Tanto los estatutos del BCE, como el Pacto Presupuestario,
acompañados ambos por una continua devaluación del trabajo iniciada en
Alemania con las recomendaciones realizadas por el "borrador Hartz", son
el acto más antieuropeo perpetrado en el seno de la UE en época de paz.
Existen soluciones sobre el papel que pueden reconducir la moneda
común por una senda en favor del trabajo. En el libro de Stiglitz se
puede encontrar un buen número de ellas: desde imponer severas
regulaciones a los movimientos de capital y al sistema bancario para
obligarles a dar servicio a la economía real, hasta reestructurar la
deuda pública; desde aparcar el pacto presupuestario y promover en su
lugar un New Deal que financie medidas medioambientales, hasta
aumentar la renta en países con superávit comercial.
El problema, que
Stiglitz evidencia, pero que los ciegos seguidores del sueño de Altiero
Spinelli de formar los Estados Unidos de Europa son incapaces de
percibir, es la ausencia del mínimo consenso nacional que apruebe las
correcciones necesarias. (...)
En este contexto, es ridículo que los países periféricos de la zona euro
se enfrenten con Berlín por un desliz en el déficit fiscal de apenas
unas décimas de un punto porcentual. Pero también lo es pretender
mejorar la competitividad y confiar en la demanda nacional de países
vecinos promoviendo medidas adicionales únicamente en el lado de la
oferta cuyo objetivo sea devaluar aún más el mercado laboral.
Esta
política, que recomiendan e implementan todos los países europeos, no
sirve para nada si lo que se quiere es mejorar la situación relativa de
una economía en particular, aunque es extremadamente eficaz en deprimir
la demanda nacional de los países de la zona euro, perpetuar el
estancamiento y arrojar a las familias trabajadoras y a las clases
medias en brazos de fuerzas nacionalistas y xenófobas que están
maquinando un torbellino de calamidades, como consecuencia del miedo y
la inseguridad que generan los ataques terroristas y los flujos
migratorios. (...)
Los líderes europeos progresistas tienen que encontrar el coraje
intelectual y político para admitir que el euro fue una metedura de pata
de proporciones históricas, y encontrar así una salida a esta trampa
que nos permita revitalizar la democracia, promover el pleno empleo (o
trabajos dignos) y reducir las desigualdades.
El profesor Stiglitz
propone un par de alternativas a la postura "para salir del paso"
adoptada actualmente: un "divorcio amistoso" que permita crear un euro
del norte de Europa y un euro del sur de Europa; y la salida de la zona
euro de Alemania y sus satélites.
Caminar como sonámbulos detrás de una Alemania mercantilista es una
actitud suicida no solo para la Eurozona, sino para la Unión Europea en
su conjunto." ( publicado en Social Europe. , Stefano Fassina, CTXT, 07/09/16)
Alternativa a la salida del euro: monedas digitales
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción,
sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno
impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra
económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los
especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa,
2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con
gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis:
Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
Hay alternativas, incluso dentro del euro.
Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/
Más información en: 'Si Grecia, España, o
Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar
instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar
créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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