12.9.16

Cómo salvar la UE del euro... y de Alemania. Creando un euro del norte de Europa y un euro del sur

"(...) Como ya sucedió con las élites "sonámbulas" en los prolegómenos de la Primera Guerra Mundial, las clases dirigentes europeas gobiernan de espaldas a la realidad, aun cuando los indicios son de una evidencia meridiana.

El voto del Brexit, como espejo de lo que parece estarse desarrollando al otro lado del atlántico, ilustra la inestabilidad económica, social y democrática del orden neoliberal que padece un número cada día mayor de familias trabajadoras y miembros de la clase media.

 Tanto en los EE.UU. como en el Reino Unido, países que se han caracterizado por implementar programas de corte evidentemente neoliberal tanto a derecha (Reagan y Thatcher) como a izquierda (Clinton y Blair), los sentimientos contra la élite dominante son más perceptibles.

 En este contexto, el Brexit de 2016 puede ser para el neoliberalismo lo que la caída del muro de Berlín fue para el socialismo en 1989. (...)

El neoliberalismo ha fracasado, pero para la eurozona, la manifestación política neoliberalista más radical, todo continúa como si nada. (...)

La pobreza del análisis que domina la agenda política es auténticamente vergonzosa, sobre todo en el bando socialista, a pesar de las posiciones adoptadas por cada vez más y más economistas progresistas o mediáticos.  (...)

Joseph Stiglitz, ofreció un análisis pormenorizado de la poca estabilidad que acusa el orden económico y social de la eurozona. En su libro El euro: como una moneda común amenaza el futuro de Europa (The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe), el galardonado en 2011 con el Premio Nobel de Economía explica que el euro produce desarrollos divergentes en los países participantes, que genera estancamiento y, en el mejor de los casos, que apuntala una precaria estabilidad, provocada por una desesperada política monetaria y basada en altos niveles de desempleo.

En resumen, la recesión o contracción prolongada de la economía de la zona euro no es el resultado de una respuesta inadecuada a una crisis exógena, o la consecuencia de la irresponsabilidad fiscal de gobiernos nacionales, sino que es culpa de la construcción misma de un sistema monetario basado en la devaluación del trabajo.

El problema fundamental de la eurozona no es la austeridad, sino haber "constitucionalizado" una versión extrema del neoliberalismo que ni siquiera los conservadores más exultantes durante el apogeo de la época de Reagan y Thatcher se hubieran atrevido a proponer. Tanto los estatutos del BCE, como el Pacto Presupuestario, acompañados ambos por una continua devaluación del trabajo iniciada en Alemania con las recomendaciones realizadas por el "borrador Hartz", son el acto más antieuropeo perpetrado en el seno de la UE en época de paz.

 Existen soluciones sobre el papel que pueden reconducir la moneda común por una senda en favor del trabajo. En el libro de Stiglitz se puede encontrar un buen número de ellas: desde imponer severas regulaciones a los movimientos de capital y al sistema bancario para obligarles a dar servicio a la economía real, hasta reestructurar la deuda pública; desde aparcar el pacto presupuestario y promover en su lugar un New Deal que financie medidas medioambientales, hasta aumentar la renta en países con superávit comercial.

 El problema, que Stiglitz evidencia, pero que los ciegos seguidores del sueño de Altiero Spinelli de formar los Estados Unidos de Europa son incapaces de percibir, es la ausencia del mínimo consenso nacional que apruebe las correcciones necesarias.  (...)

En este contexto, es ridículo que los países periféricos de la zona euro se enfrenten con Berlín por un desliz en el déficit fiscal de apenas unas décimas de un punto porcentual. Pero también lo es pretender mejorar la competitividad y confiar en la demanda nacional de países vecinos promoviendo medidas adicionales únicamente en el lado de la oferta cuyo objetivo sea devaluar aún más el mercado laboral.

 Esta política, que recomiendan e implementan todos los países europeos, no sirve para nada si lo que se quiere es mejorar la situación relativa de una economía en particular, aunque es extremadamente eficaz en deprimir la demanda nacional de los países de la zona euro, perpetuar el estancamiento y arrojar a las familias trabajadoras y a las clases medias en brazos de fuerzas nacionalistas y xenófobas que están maquinando un torbellino de calamidades, como consecuencia del miedo y la inseguridad que generan los ataques terroristas y los flujos migratorios.  (...)

Los líderes europeos progresistas tienen que encontrar el coraje intelectual y político para admitir que el euro fue una metedura de pata de proporciones históricas, y encontrar así una salida a esta trampa que nos permita revitalizar la democracia, promover el pleno empleo (o trabajos dignos) y reducir las desigualdades.

 El profesor Stiglitz propone un par de alternativas a la postura "para salir del paso" adoptada actualmente: un "divorcio amistoso" que permita crear un euro del norte de Europa y un euro del sur de Europa; y la salida de la zona euro de Alemania y sus satélites.

Caminar como sonámbulos detrás de una Alemania mercantilista es una actitud suicida no solo para la Eurozona, sino para la Unión Europea en su conjunto."                  ( publicado en Social Europe. , Stefano Fassina, CTXT, 07/09/16) 


Alternativa a la salida del euro: monedas digitales 

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis: 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
 
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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