"(...) nos quedará
el lastre de una deuda impagable.
Los 1,6 billones de euros propuestos por la
Comisión Europea para toda la UE son análogos a los 1,5 billones de euros que
hoy propone el Banco de España, pero, eso sí, allí donde el texto español
habla solo de una deuda perpetua, el documento bruselense la devalúa a una
deuda a largo plazo parcialmente reembolsable. (...)
La negativa de Holanda a la mutualización de los bonos y de las
deudas solo es posible por el nihil obstat de frau Merkel.
No deja de ser una ironía de la historia que
España, que en la Conferencia de Londres de 1953 condonó parte de la deuda
alemana y aplazó el pago de la restante hasta 1991, se vea hoy conminada por
Alemania a pagar aquí y ahora su deuda. Ocurrió en 2010 y vuelve a ocurrir
en 2020.
Con la agravante de que, mientras tanto, nos han obligado a cambiar la
Constitución, reforma del 135 impuesta por el diktat de Berlín a Zapatero, para establecer como primera
obligación constitucional el pago de su deuda. Tampoco parecen recordar los
alemanes la decisiva ayuda de Felipe González a la brutal absorción política de
la República Democrática Alemana por la República Federal Alemana en 1991, que
veían con justificados recelos los históricos Francois Mitterrand y Margaret
Thatcher.
No se ayuda a la construcción de la Unión Europea
aceptando las directrices alemanes. En este caso su rechazo a los eurobonos. Si Sánchez hubiera
formado un muro latino junto con Conte y Macron en una firme defensa de la
mutualización de la deuda, quizás se podría estar hoy en mejores condiciones
para presionar a Berlín.
Los países de la Europa del Sur debieran estudiar las
lecciones de la Europa de Este, bien agrupados en la cumbre de Visegrado en su
lucha contra la hegemonía alemana. A veces se tiene la sensación de que con
España e Italia se está viendo en 2020 un déjà vu de la Grecia
en 2010. (...)
Justo porque no puede haber pacto europeo, solo
hay imposición alemana, es más urgente que nunca el pacto que desde la Moncloa
propone Sánchez y que Casado enmarca en el Congreso de los Diputados. Gobierno y oposición no
pueden abordar en solitario la tarea de reconstruir el tejido socioeconómico y
se necesitan mutuamente.
(...) la ayuda de hoy de la Unión
Europea solo es más deuda para mañana. Toca arremangarse entre todos o se
reeditará el drama social de las dos Españas que algunos buscan." (Fernando López Agudín, Público, 24/04/20)
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