"Mark Rutte, primer ministro de los Países Bajos, es un duro opositor a
cualquier medida de la UE en la que se mutualicen las ayudas para la
reconstrucción tras la crisis provocada por el Covid19. Siempre se ha
opuesto a un fondo común de reestructuración. Y no se esconde al
demostrarlo.
Recientemente visitó una fábrica en la que un trabajador le instó a
que no diera dinero «a los españoles y los italianos». La respuesta de
Rutte fue clara: «No, no, no» y le hizo un gesto, entre risas, de
aceptación a lo que el obrero le había pedido.
En el vídeo, se puede ver que el primer ministro neerlandés no se
siente incómodo con la petición del ciudadano, más bien al contrario.
Hay que recordar que Rutte, cuando se empezó a hablar de estas
ayudas, se opuso con rotundidad y llegó a afirmar que su país no iba a
pagar los desmanes de gasto público de los países del sur de Europa,
unas palabras que fueron censuradas por el presidente portugués.
Los Países Bajos son unos de los máximos responsables de las
políticas austericidas de la crisis de 2012, y no parece que vayan a
cambiar en su postura. Mark Rutte lo ha vuelto a hacer: atacar a los
países del sur de Europa e insultarles de manera injustificada y, sobre
todo, mezquina, puesto que, en medio de la actual crisis sanitaria del
coronavirus, ha mostrado la insolidaridad con los que, teóricamente, son
sus socios del sur de Europa. (...)
¿Por qué Mark Rutte odia a España y a los países de sur de Europa? El
problema es que ese odio lo ha trasladado a su pueblo, y eso es muy
peligroso." (J. A. Gómez, Diario16, 30/04/20)
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