22.5.20

Italia, un caso a seguir... Si en una situación de emergencia, son tratados por sus socios como “apestados” y “pedigueños”, ¿para qué seguir en semejante club? Ahora ya es una amplia mayoría de la sociedad italiana (hasta un 58% en algunas encuestas) estarían en este momento dispuestos a votar la salida de Italia de la UE

"(...) Ante la insolidaridad europea y el momento crítico que estaba atravesando el país, desbordado por la pandemia, las autoridades italianas (encabezadas por el gobierno de Giuseppe Conte, respaldado por el  Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas) no dudaron en recurrir a otras vías de colaboración y ayuda: el país comenzó a recibir material sanitario, gratuito y adquirido, de China, médicos y consejeros sanitarios de China que habían estado en primera línea en el combate con la enfermedad en Wuhan, médicos y material procedentes de Rusia (entonces poco afectada por la pandemia) y hasta una brigada de médicos cubanos. Italia, en vez de resignarse, demostró, una vez más, que en el mundo actual existen muchas alternativas, que quizá los “viejos socios” ya no son los mejores amigos, que ningún país tiene que estar atado por una cadena a los mismos amos de siempre, que en un mundo multipolar uno puede diversificar y alternar sus aliados en función de sus necesidades e intereses. 

Y que ese puede ser, sin duda, un buen camino para evitar la dependencia excesiva de determinados países, que no solo abusan de su poder sino también de su egoísmo y de su mezquindad.

Pero no todo acaba aquí. La insolidaridad de los socios europeos (que ya viene de lejos, y que también se puso en evidencia en crisis anteriores, en la de 2008 y luego en la crisis migratoria) ha agudizado el malestar y el desengaño de los italianos con la UE. Ya no se trata solo de los sectores sociales instigados por el exministro del Interior, Matteo Salvini, y su euroescepticismo de ultraderecha. 

Ahora ya es una amplia mayoría de la sociedad italiana  la que, según las encuestas y los sondeos de  opinión, se muestra contraria a la pertenencia de Italia a la UE. Hasta un 58% de los italianos estarían en este momento dispuestos a votar la salida de Italia de la UE.

El trato recibido por Conte en los debates de la UE sobre los fondos para abordar la emergencia sanitaria y la reconstrucción económica, donde fue el blanco de los ataques de los holandeses (punta de lanza de las posiciones alemanas), sin duda también ha agravado la situación. 

Italia, que fue junto a España, uno de los países más fervorosamente europeístas, ha devenido estos días en una nación que sopesa muy seriamente si le conviene seguir en la UE. Si en una situación de emergencia, son tratados por sus socios como “apestados” y “pedigueños”, ¿para qué seguir en semejante club?

La deriva italiana preocupa sin duda en la UE. Si la salida de Gran Bretaña la ha dejado muy tocada, la de Italia sería sin duda el fin de la UE o, al menos, el fin de la UE tal y como la conocemos. Italia es en la actualidad la tercera economía de la UE, no muy lejos de la de Francia. Su zona norte (precisamente la más afectada por la pandemia) es uno de los mayores emporios industriales de Europa. Y en Roma sigue estando el Vaticano, un centro de poder menguante, pero con un peso a considerar todavía. 

La deriva de Italia no preocupa, sin embargo, solo a la UE. EEUU también está al acecho de cualquier movimiento que pudiera socavar sus intereses en un país trascendental para ellos. De hecho, Trump no ha tardado en enviar un guiño al país: las diez fragatas que el Pentágono había sometido a subasta, y para la que había concurrido como gran favorita la empresa española Navantia, ahora se van a construir en unos astilleros italianos. Hay razones de política interna para esta decisión, pero sin duda también ha pesado hacer un gesto a Italia. 

En EEUU preocupa que Italia haya sido el más destacado de los países europeos que se ha sumado a la iniciativa estratégica china de La nueva Ruta de la Seda o que esté instalando el sistema 5G de Huawei en su territorio. Tampoco la autonomía de recurrir a Rusia o Cuba en la pandemia ha gustado en Washington.
Lo dicho: Italia, un caso a seguir."                 (Juanjo Albacete, De Verdad Digital, 20/05/20)


  Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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