21.5.20

Macron y Merkel salen de caza... se ponen de acuerdo para reforzar su dominio y allanar el terreno a sus grandes empresas... El problema de España e Italia es que lleguen con miles de empresas menos a la reestructuración; a diferencia de las economías del norte de Europa que están aprovechando esta crisis para capitalizar las suyas. El eje franco-alemán da por hecho que esas dos economías van a caer y se prepara para reconquistar y reforzar su dominio en Europa. España, Italia, Portugal y Grecia no deberían renunciar a defender sus intereses comunes. Por dignidad...

"En menos de veinticuatro horas se han producido cuatro declaraciones muy importantes que reflejan que la Unión Europea está metida en un auténtico galimatías. Se suceden las tomas de posición contradictorias y, en el río revuelto, Francia y Alemania se ponen de acuerdo para reforzar su dominio y allanar el terreno a sus grandes empresas. 

(...) las dos primeras potencias de la Unión Europea comunicaron su acuerdo para crear un fondo, vinculado a los presupuestos, de 500.000 millones de euros y destinado a financiar la reconstrucción de los sectores y regiones más afectados (mediante subvenciones y no créditos) orientados a impulsar y acelerar la transición ecológica y digital y el fortalecimiento de la capacidad y soberanía económica e industrial europea.
 
No cabe duda de que se trata de una decisión extraordinaria, pues supone un incremento sin parangón en el presupuesto de la UE aunque, eso sí, de carácter "temporal y específico". Como también es destacable que permita financiar la reconstrucción sin necesidad de aumentar la deuda de los países que los reciban, y a pesar de que el comunicado no habla de Estados que vayan a recibir las subvenciones sino de regiones y sectores (empresas), para dar cabida así a las del norte de Europa. Pero, siendo una noticia positiva en esos aspectos, hay que decir que es inadecuada e insuficiente en el momento en el que estamos.


Sería una medida extraordinaria y quizá suficiente en tiempos normales, pero no en los de emergencia actuales. El Parlamento Europeo acaba de reclamar un fondo cuatro veces más grande, España había propuesto uno tres veces más cuantioso y alguien tan moderado como el eurodiputado de Ciudadanos Luis Garicano había pedido hace poco el doble de dinero.

 ¿Cómo se explica que ahora el presidente del Parlamento, Pedro Sánchez o Garicano celebren y aplaudan un acuerdo de Merkel y Macron muy por debajo de lo que decían que era necesario? ¿Nos engañaron antes haciendo sus cálculos o ahora, aceptando una cuantía tan reducida respecto a sus pretensiones?

La dotación del fondo es a todas luces insuficiente si se toma en consideración la caída del PIB que se está produciendo en toda Europa.  (...)

El problema que pueden tener España e Italia es que no lleguen sanas y salvas, sino con miles de empresas menos, a la reestructuración; a diferencia de lo que ocurrirá con las economías del norte de Europa que (con la ayuda desigual de las ayudas estatales que les aprueba la Comisión Europea) están aprovechando esta crisis para capitalizar sus empresas.

Como he dicho ya en varias ocasiones, lo que ahora se necesita no es ayuda futurible para reconstruir sino garantizar desde ya que la economía no se destruya, que las empresas no mueran y puedan reactivarse, sobre todo, en Italia y España. Y eso no lo garantiza este nuevo acuerdo. El eje franco-alemán da por hecho que esas dos economías van a caer y lo que hacen Alemania y Francia es prepararse para reconquistar y reforzar su dominio en Europa.


La clave está en tres palabras del comunicado de la reunión: "soberanía económica e industrial". Un objetivo que ni las dos grandes potencias, ni las instituciones que dirigen la Unión Europea, nunca han entendido en el sentido de una soberanía europea compartida efectivamente por todos los Estados miembros, sino como la ejercida por sus exclusivos gobiernos (otro acuerdo bilateral al margen de los demás es la prueba) y por los grandes "campeones europeos", es decir, por sus grandes empresas.

 Lo que, una vez más, buscan Alemania y Francia no es otra cosa que allanarles el terreno en los mercados europeos aprovechando que la Covid-19 para por Europa. Eso es lo único que les importa y lo que, en realidad, se está cociendo en los despachos europeos.


Si Francia ha renunciado a generar un eje alternativo al que gira en torno a Alemania, España, Italia, Portugal y Grecia no deberían renunciar a defender sus intereses comunes. Por dignidad nacional y por razones económicas, nos costará muy caro no hacerlo."                (Juan Torres López, Público, 19/05/20)

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