"Cuando un organismo internacional ha tenido como presidentes a personajes de la catadura moral e intelectual de Rato y Strauss-Kahn,
es obvio que algo muy muy grave ocurre en su estructura interna.
No es
de extrañar que no dé una a derechas en sus previsiones macro, que sea incapaz de adelantarse a los acontecimientos como la crisis financiera de 2008,
que simplemente ni la olió, lo que no les impide seguir pontificando
sobre lo que hay o no hay que hacer para salir de una crisis sobre la
que han demostrado desconocerlo todo. (...)
Para empezar, esta banda de ineptos e irresponsables de lujo, los Ratos y los Strauss-Kahn actuales, se deshace en elogios sobre el crecimiento de España, algo que de inmediato Rajoy y su banda se han apresurado a difundir y a magnificar. (...)
Porque cuando un país, por cada euro de riqueza creada, necesita
endeudarse en siete (considerando solo la parte de deuda según el
Protocolo de Déficit Excesivo), o en dieciocho considerando la deuda
total (pasivos en circulación), es evidente que ese país va directo al
abismo.
Si a eso se le suma que los intereses pagados en las nuevas
emisiones de deuda se han doblado, e irán a más conforme pasen los meses
por el doble efecto de la creciente aversión al riesgo en los mercados
de bonos y la subida de tipos en EEUU, y que los resultados electorales han llevado al frenazo brusco de la inversión, el panorama descrito por el FMI es justo el opuesto a la realidad. (...)
Pero donde el análisis del FMI adquiere el carácter de esperpento
es en sus recomendaciones para “consolidar la recuperación”. Más
impuestos, menos prestaciones por desempleo, copago en sanidad y
educación, menores pensiones y mayor facilidad para despedir a la gente.
Uno se queda mudo de asombro ante tanta ignorancia y tanto desprecio
por el sufrimiento de los españoles. El FMI, como Rajoy y su banda,
carecen de piedad. (...)
¿Cómo puede el FMI desconocer que la falta de competencia en los bienes y servicios comprados por las AAPP lleva a pagar 48.000 millones de euros anuales de más
a los oligarcas del Ibex?
¿Cómo osan pedir nuevos recortes de salarios
para así mejorar la competitividad, mientras que ni siquiera mencionan
que, como consecuencia del abuso de posición dominante por las empresas
monopolistas que controlan los sectores esenciales de la economía,
tenemos los costos energéticos, financieros o de telecomunicaciones más
elevados de Europa, que juntos y sumados tienen un mayor efector sobre
la competitividad que los costes laborales?
¿Cómo tienen la desvergüenza y el cinismo de pedir más subidas de impuestos cuando España es el país con mayores cargas fiscales sobre las familias
y sobre las pymes de toda la OCDE? ¿O qué decir de su canallesca
petición de reducir las prestaciones por desempleo o las pensiones, lo
que llevaría no ya a la miseria, sino al hambre a millones, mientras ni
mencionan los 20.000 asesores que no asesoran con sueldos de lujo, ni
que España tenga más coches oficiales que los EEUU, o los dos millones
de empleados públicos inútiles nombrados a dedo con salarios medios que
doblan los del sector privado?
Pero ¿a qué se dedican las misiones del FMI que vienen a España?, ¿con quién hablan? ¿Cómo se informan? (...)
¿Con el equipo económico de Moncloa, para quien el paro en España es
consecuencia de que las prestaciones por desempleo son demasiado altas, y
en consecuencia la gente prefiere cobrar el paro en lugar de trabajar?
¿O acaso del ministro de Economía, Luis de Guindos, el hombre de Lehman Brothers en España
que arruinó a miles de inversores vendiéndoles basura estructurada y
empaquetada como si fuera oro molido, que ha endeudado salvajemente a
varias generaciones de españoles para devolver hasta el último euro a
las cajas alemanas que con absoluta insensatez se los prestaron a los
políticos corruptos que dirigían las cajas españolas, algo que no ha
sucedido en ningún lugar del planeta donde los acreedores han
experimentado sin excepción pérdidas a juego con su insensatez?
No se han molestado en comprobar nada, no se han molestado en analizar las causas de nada.
Han ignorado el insultante proceso de concentración de riqueza, las
sangrantes diferencias en la distribución de la renta, la peor de toda
Europa.
Han hecho caso omiso de la destrucción de la clase media, un
tercio de la cual ha sido aniquilada desde que comenzó la crisis; se han
limitado a las recetas neoclásicas que ni funcionaron el pasado ni van a
funcionar ahora, y si ello supone hambre y miseria a ellos les trae
completamente sin cuidado, todas sus políticas no llevan a la salida de
la crisis, sino a una mayor concentración aún de la renta y la riqueza
en manos de las élites financieras y monopolistas.
De la gigantesca burbuja de deuda ni siquiera hablan. (...)"
(¿Cuándo va a enterarse el FMI de algo?, de Roberto Centeno en El Confidencial, en Caffe Reggio, 15/06/2015)
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