"En los mentideros de la política madrileña tiempo ha se especulaba con la convocatoria anticipada de elecciones por parte de Ayuso. Esta posibilidad latente, que le permitiría a Ayuso aprovechar la debilidad de la izquierda, afianzarse en su pugna interna en el seno del PP y reducir a Cs a su significación real, finalmente ha podido materializarse con un latigazo proveniente de Murcia. (...)
Los movimientos que estamos viendo en el plano político tienen mucho que ver con la naturaleza de Ciudadanos, con sus andanzas y torpezas, con su realidad última. Su derrota política antecede su derrumbe organizativo. Esta organización es fundamentalmente un aparato sobrerrepresentado, un espacio flotante y sin apenas amarres por arriba ni por abajo.
Los sectores del Ibex que apostaron por esta organización han roto amarras y por abajo esta organización no dispuso del tiempo suficiente para llegar a arraigarse y convertir su representación en anclajes ideológico-materiales en la sociedad, es decir, en hacerse tradición y organización.
Esta situación liminal explica todos sus desaciertos tácticos. Como un animal herido, sin asideros y huérfana ya de la inteligencia que le otorgaba ser una apuesta fuerte de los ricos, se desatan en su seno fuerzas centrífugas. Éstas inducen innumerables errores que a su vez retroalimentan un proceso, por otra parte bastante patético, de deflagración.
El devenir de Ciudadanos es también un aviso a navegantes. Porque su caída sin duda tiene que ver con la debilidad del liberalismo hispano, incapaz de echar raíces en la formación social española. Pero también nos habla de la dificultad de consolidar espacios políticos nuevos, y da cuenta de la complejidad de la lucha política.(...)
El proceso de descomposición de Ciudadanos exige un nuevo arreglo en el plano político, y remueve todos los campos. En el de las derechas entronca con las luchas internas del PP entre Ayuso y Feixóo, que reflejan de forma ibérica y distorsionada también tendencias de fondo en Europa: el extremo centro y la extrema derecha.
Al PSOE este proceso le permite recentrarse (...)
Las intenciones más inmediatas de Ayuso en el plano político con esta convocatoria están claras y ya fueron mencionadas más arriba. Desasirse de Ciudadanos, doblegar de nuevo a una izquierda débil y fortalecer posiciones en su batalla interna dentro del PP. Una cuarta dimensión es quizás la más importante: convertir a su Madrid no sólo en la vía predominante en las derechas hispanas sino en un proyecto (terrible) para el conjunto de la sociedad. (...)
Ayuso abandera un proyecto autoritario de corte thatchteriano. Una especie de señorío privado de los ricos más belicosos que apuestan por un proyecto duro y selvático para una sociedad que ellos encumbran. Esto está ligado al papel de Madrid dentro del capitalismo hispano: una corte detractora de recursos del conjunto del Estado y hogar de los mandamases del sector financiero e inmobiliario que dominan la economía española.
Pero lo más peligroso de Ayuso, y del proyecto del que es cara visible, es su capacidad de desparramar esa hegemonía hacia abajo e incluir en su proyecto a sectores sociales no necesariamente ligados de forma estricta a la élite de poder. Todo esto mediante una estrategia compleja que no se para a entrar en disquisiciones teóricas entre la primacía de lo cultural o la material sino que utiliza indistintamente recursos de una y otra naturaleza.
(...) La excepción ayusiana (...) es también uno de los experimentos más avanzados (y por desgracia exitosos) de nuevos arreglos de dominación de la clase dominante en un mundo convulso. Visto desde esta perspectiva, podemos ver como la batalla contra Ayuso sube de escala y se redobla la importancia de acabar con ella.
(...) la izquierda llega muy tocada a esta cita. La dinámica de fondo que viene operando desde la subida de Ayuso al poder sigue prevaleciendo: una izquierda institucional encerrada intramuros de la Asamblea de Madrid, incapaz de movilizar ni de detraer recursos para la organización social. Confiando en que, apretando a Ciudadanos y al PSOE, se podría derribar a Ayuso con un coup de main. Por otro lado una izquierda alternativa, muy tocada, que no tiene capacidad para levantar un proyecto propio que abra una vía distinta, y unos movimientos sociales igualmente tocados e incapaces de levantar una oposición social.
En este contexto, Pablo Iglesias se ve obligado a bajar a Madrid para salvar las papeletas de una UP que se enfrentaba al problema real de desaparecer en Madrid. Qué duda cabe de la audacia del movimiento, y es justo reconocer que en algunos sectores (no en todos) esto ha sido bien recibido. También, que en el terreno electoral puede resultar una ayuda en la tarea de desalojar a Ayuso. Sin embargo, revela una debilidad de fondo. La apuesta mayoritaria del ciclo anterior por renunciar a invertir en organización social y centrarse en la construcción a golpe de personalidades y maniobras nos dejó como legado una izquierda feudal que se mueve a ritmo de entronaciones, excomuniones y pactos vasalláticos. (...)
Endiablamos y odiamos a Ayuso, pero en su fortín, somos débiles. Esto no es producto un hechizo que emana de Sol sino de una orientación política concreta.
Quienes escribimos desde posiciones críticas con esta orientación, y creemos urgente abrir una nueva vía en la izquierda madrileña, somos conscientes de la debilidad de nuestras propias fuerzas y de nuestras posiciones. También lo somos de que en esta contienda electoral no se van a resolver problemas que datan de largo. Estas diferencias de fondo dificultarán apuestas compartidas en el plano electoral pero no una lucha compartida por desalojar a Ayuso del poder, a la que sumaremos nuestras fuerzas y recursos para hacer efectiva.
Una contienda en la que es imprescindible visibilizar los poderes fácticos que sustentan la hegemonía de Ayuso y sobre todo, proponer medidas fuertes para atacarlos (expropiación de la sanidad privada, fin de los conciertos en la pública, regulación de alquileres, vivienda social, expropiación de vivienda en manos de fondos buitre, etc). Sólo así se podrá atacar a los pivotes sobre los que se sustenta la derecha madrileña e instigar los necesarios conflicto que doten que posibiliten que estas medidas puedan ser conquistas y defendidas.(...)" (Anxel Testas, militante de Anticapitalitas, Viento Sur, 20/03/21)
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