16.9.22

El poder militar alemán... reaparecen tres palabras temidas... La reencarnación de Alemania como policía de la UE está prevista en la "Estrategia de Seguridad Nacional", un plan sin precedentes en un país cuya soberanía en este sentido ha sido limitada por Estados Unidos y la URSS durante décadas

 "Ucrania y la energía en juego, reaparecen tres palabras temidas: El poder militar alemán.

 Hasta hace muy poco, la combinación de las palabras "Alemania" y "potencia militar" era suficiente para provocar escalofríos en los estudiosos del siglo XX y posteriores. Históricamente, esa combinación significaba la desgracia para Europa, dos veces obligada a levantarse contra el Reich de turno.

La idea de "dar un papel central a las fuerzas armadas" de Berlín se consideraba una pesadilla: un tabú respetado por todos los cancilleres desde 1949 hasta Angela Merkel, que no sólo dijo "Nein" a la intervención alemana en Irak, sino que redujo la Bundeswehr por debajo de la capacidad operativa mínima de la OTAN, como bien sabe su ex ministra de Defensa, Ursula von der Leyen.

Ha hecho falta la guerra de Ucrania para volver a poner las vías de los tanques en la Locomotora de Europa: el Gobierno de Scholz está decidido a "desempeñar un papel de liderazgo mundial" en la época en la que el made in Germany ya no tira como antes (el lunes, el IFO, el índice de confianza empresarial, pronosticó recesión ya este invierno) y la energía es una mercancía que hay que conquistar al margen de los mercados financieros.

"El tamaño de Alemania, su situación geográfica, su poder económico -en definitiva, su peso- la convierten en una potencia líder, queramos o no. También desde el punto de vista militar. No debemos tener miedo de esta responsabilidad", resumió la ministra de Defensa, Christine Lambrecht (SPD), expresando la disposición del país a "quitarle el peso a Estados Unidos, hasta ahora garante de la seguridad europea pero que ahora se ve obligado a desviar recursos al Pacífico".

Esto ya no son sólo palabras: La reencarnación de Alemania como policía de la UE está prevista en la "Estrategia de Seguridad Nacional", un plan sin precedentes en un país cuya soberanía en este sentido ha sido limitada por Estados Unidos y la URSS durante décadas.

El documento establece las directrices del gobierno de Scholz para "afrontar los retos de seguridad global de forma creíble", es decir, empuñando las armas, y ya no sólo en defensa de las fronteras nacionales. El primer paso es precisamente la declaración de "poder" del ministro Lambrecht, pronunciada el lunes desde el escenario de la Gesellschaft für Auswärtige Politik (un think-tank geopolítico fundado en 1955) en presencia del inspector general del Bundeswehr, Eberhard Zorn.

Las razones que subyacen a este nuevo enfoque de la Defensa alemana son precisamente las "implicaciones de los tiempos cambiantes", que ya no son las del gas ruso barato ni las del comercio global a la medida de los campeones de la industria nacional.

Y el detonante, oficialmente, es la guerra de Ucrania, como admite el Ministerio de Defensa alemán: "La invasión militar rusa y sus consecuencias para la seguridad en Europa subrayan la importancia de una estrategia de seguridad nacional. Alemania y sus aliados ya han respondido a la amenaza reforzando militarmente el flanco oriental de la OTAN, mientras que la alianza acaba de adoptar el nuevo concepto estratégico en la cumbre de Madrid. Además, la UE se ha dotado de una brújula estratégica para guiar la Política Común de Seguridad y Defensa".

En resumen, hubo un poco de "Europa nos pide" y un poco de "Estados Unidos nos pide" en el discurso del ministro del SPD, que tranquilizó al gobierno de Biden prometiendo alcanzar el umbral del 2% del PIB en gasto militar lo antes posible, y sobre todo mantenerlo, incluso después de que se agoten los 100.000 millones de euros asignados por la "coalición del semáforo" para modernizar la Bundeswehr.

"La guerra de Ucrania nos ha demostrado, incluso a los alemanes amantes de la paz, que para defenderse de un enemigo que mata, destruye y provoca desplazamientos forzados, se necesitan las fuerzas armadas como último recurso. Para ello tenemos que gastar dinero, sin peros, y lo necesitamos a largo plazo para no deshacer los esfuerzos realizados ahora" - esta es la justificación pública de Lambrecht."           
     (Sebastiano Canetta, Il Manifesto Global, 14/09/22)

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