Isabel, que vive con su familia en Tenerife, no puede pagar los 25 euros
al mes que cuesta el comedor de sus hijos. / Pedro Peris
"Los padres de alumnos empezaron este curso advirtiendo de las dramáticas consecuencias que pueden tener unos recortes en las ayudas de comedor escolar
de entre el 30% y el 50% en estos tiempos de crisis para miles de
familias en toda España.
Y Canarias es probablemente uno de los mejores
ejemplos de que su preocupación estaba justificada: a pesar de no haber
recortado esas ayudas y de tener el precio más bajo de toda España, el
empobrecimiento de la población ha provocado que este curso se dieran de
baja del comedor el 16% de los alumnos: 12.000 chavales dejaron de usar
el servicio.
Entre ellos, los hijos de Isabel (de 32 años) y José (35). La pareja
está en paro y solo percibe una ayuda de 420 euros al mes con la que
tiene que pagar el agua, la luz, el alquiler…
El comedor de los niños,
de siete y cuatro años, en el colegio público Ofra-Vistabella de Santa
Cruz de Tenerife, era un gasto inasumible, pese a que solo cuesta 25
euros al mes. “Nos era imposible. Estamos sobreviviendo gracias a las
ayudas de nuestros padres para salir adelante. Es muy duro”, dice
Isabel.
Esta mujer habla en el comedor del colegio de sus hijos, al que ahora
volverán a almorzar diariamente gracias al plan de choque puesto en
marcha por el Gobierno de Canarias ante la gravedad de la situación. A
principios de año, un informe de la Consejería de Educación descubrió
esa estremecedora cifra de 12.000 alumnos que ya no podían pagar el
servicio.
“Entonces decidimos que todos los que lo solicitaran pudieran
acudir al comedor sin necesidad de pagar la cuota, si no se la podían
permitir”, indicó el titular de la cartera, José Miguel Pérez.
La
situación es tal que, tras esta primera medida puesta en marcha en
febrero con una partida de algo más de dos millones de euros y solo para
primaria (de 6 a 12 años), el Ejecutivo regional ha anunciado que gran
parte de los centros educativos del archipiélago permanecerán abiertos en verano
para que los alumnos no dejen de recibir el almuerzo que, en muchos
casos, supone la única comida de la que pueden disfrutar a lo largo del
día.
En estos programa se da prioridad a los niños en riesgo de
exclusión social y se tiene en cuenta la renta familiar y la prestación
del desempleo. (...)
“Estás acostumbrada a tenerlo todo y de la noche a la mañana no tienes
nada”, explica Isabel en Canarias. Cuando las familias se encuentran de
repente en una situación así, la vergüenza y el miedo al estigma se
convierten en otra losa.
“Intentas que los niños no se enteren y te da
mucha pena y te agobias y es una pesadilla porque no hay salida, porque
la comida principal que podemos darles es la del colegio... y gracias a
la ayuda de mis suegros, que están arrimando el hombro”, añade Isabel. (...)
“Hay mucho camino por recorrer, ya que se han detectado muchos niños que
acuden al colegio sin desayunar, por lo que no pueden rendir en clase”,
dice el presidente de la Federación de Padres de Canarias (Fitapa), Eusebio Dorta, aunque da la bienvenida a la iniciativa de abrir los centros escolares en verano." (El País, 06/04/2013)
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