"En materia laboral, el fondo echa un nuevo jarro de agua fría.
España cerrará este año con una tasa de paro del 27,2%, una de las más
altas de los países industrializados. Pero, el horizonte que se dibuja
es un tanto desolador: para 2014 apenas se reducirían dos décimas, en
2015 una décima (26,9%); en 2016 se quedaría 26,6%, en 2017, un 26% y
sólo en 2018 estaría fijado en el 25,3%.
El Ejecutivo de Rajoy esperaba, según las previsiones planteadas en abril, que esa barrera del 25% se tocara tres años antes.
Y ese rojo intenso en las cuentas también se traslada, por lo tanto, al crecimiento económico. Esa ralentización en la rebaja del desempleo es proporcional a la que sufre el PIB: con una caída muy dura del 1,6% este año, una estabilización para el próximo año (0%) y un leve crecimiento para 2015 y 2016 del 0,3 y 0,6%, respectivamente.
Vuelve una lista de ‘deberes’ para salvar el escollo más complicado que tiene la economía española: el desempleo. Y lo hace cargada de más exigencias para unos trabajadores cuyas rentas disponibles han sido duramente mermadas en esta crisis. ¿Resistirían éstos otro embate sin que la demanda interna se desplome o, al menos, siga su tendencia a la baja?" (Jesús Martínez, el blog salmón, 02/08/2013)
" (...) La tesis del FMI, en resumen, es que la salida de la recesión en España no implicará una recuperación inmediata, aunque sea lenta, sino que en los próximos dos años la tasa de crecimiento anual estará al borde del estancamiento (0% en 2014 y 0,3% en 2015); la predicción para 2016, el 0,6%, parece un poco mejor, pero sin entusiasmos. (...)
El Ejecutivo de Rajoy esperaba, según las previsiones planteadas en abril, que esa barrera del 25% se tocara tres años antes.
Y ese rojo intenso en las cuentas también se traslada, por lo tanto, al crecimiento económico. Esa ralentización en la rebaja del desempleo es proporcional a la que sufre el PIB: con una caída muy dura del 1,6% este año, una estabilización para el próximo año (0%) y un leve crecimiento para 2015 y 2016 del 0,3 y 0,6%, respectivamente.
Vuelve una lista de ‘deberes’ para salvar el escollo más complicado que tiene la economía española: el desempleo. Y lo hace cargada de más exigencias para unos trabajadores cuyas rentas disponibles han sido duramente mermadas en esta crisis. ¿Resistirían éstos otro embate sin que la demanda interna se desplome o, al menos, siga su tendencia a la baja?" (Jesús Martínez, el blog salmón, 02/08/2013)
" (...) La tesis del FMI, en resumen, es que la salida de la recesión en España no implicará una recuperación inmediata, aunque sea lenta, sino que en los próximos dos años la tasa de crecimiento anual estará al borde del estancamiento (0% en 2014 y 0,3% en 2015); la predicción para 2016, el 0,6%, parece un poco mejor, pero sin entusiasmos. (...)
Por otra, el FMI aprecia que la reforma de la banca española, fuente
del crédito para la recuperación, está atascada. Los balances siguen
afectados por el crecimiento de la morosidad, una nueva refinanciación
de los créditos dudosos o el encaje de los créditos fiscales.
Con este punto de partida, el pesimismo sobre el empleo (no empezará a
crecer hasta 2016), el déficit (España no logrará bajar del 3% hasta
2018) y la deuda (llegará al 106% del PIB) están justificados. (...)" (El País, editorial, 03/08/2013)
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