"Ésta es la historia del auge de Txitxo. Y también la de su caída.
Txitxo, como al baloncestista y al creador del 'Un, dos, tres' -ambos
fallecidos recientemente- pero escrito a la vasca conocía todo el mundo a
Alfredo de Miguel Aguirre (Bilbao, 1972).
Este exdirigente del PNV ha
sido condenado este 17 de diciembre de 2019 por la Audiencia Provincial
de Álava a importantes penas de cárcel por corrupción. De Miguel estaba
llamado a todo en su partido hasta que un 17 de marzo de 2010, por orden
de un juez de Vitoria de su misma edad, Roberto Ramos, fue arrestado
por la Ertzaintza acusado por una empresaria, Ainhoa Alberdi, de haberla
extorsionado después de que se negara a abonarle una comisión de
100.000 euros. (...)
Le entregaron el carné con número 3.472, ahora suspendido. Pronto empezó
a escalar en el partido y ya en 1996 era dirigente de EGI, las
juventudes nacionalistas, en las que organizaba actos como el Alderdi
Eguna. Veteranos 'jeltzales' lo recuerdan desde siempre en la sede del
Araba Buru Batzar, la Ejecutiva territorial alavesa, como liberado.
Cerca del poder.
Las hemerotecas guardan una fotografía muy significativa de Txitxo en un
acto político de 1998 que demuestra su proximidad con la cúpula del
partido a pesar de su corta edad. Con apenas 25 años, un ya alopécico De
Miguel está ubicado justo detrás del histórico líder peneuvista Xabier
Arzalluz -a quien admiraba y con quien compartió vino y queso hasta el
final de sus días este 2019- y del lehendakari Juan José Ibarretxe.
Fuera de plano queda otro lehendakari, José Antonio Ardanza. Y eso que
sólo ha aparecido una vez en una candidatura electoral y de relleno, en
unas municipales en Lanciego junto a su cuñado Díaz Arana.
Ya en 2000, el conocido como "hombre del maletín", el histórico
dirigente del PNV alavés José María Gerenabarrena, lo promocionó a
secretario del Araba Buru Batzar con otro grupo de jóvenes como Nerea
Antia, Izaskun Martínez de Lahidalga o Marta Bajo. El sobrino de
Gerenabarrena, Iñaki, tomó el relevó en el partido y Txitxo continuó
como un 'número dos' cada vez más influyente y en la sombra. Él lideró
la millonaria operación de traslado de la sede central del PNV alavés de
Abendaño al centro de Vitoria, a la Virgen Blanca, a través de la
sociedad instrumental Landaburu Etxea. Los empresarios que participaron
en ella han acabado procesados junto a De Miguel en este juicio. Para el
arquitecto Sergio Fernández Oleaga, Txitxo era un "padrino". "De Miguel
era un padrino y en este país, sin uno de ellos, no tienes un
contrato", ha llegado a decir el fiscal del caso, Josu Izaguirre.
Con el cambio de milenio, el partido también le procuró actividades
laborales bien remuneradas en algunas de las abundantes sociedades
públicas del Gobierno vasco. Como muchos 'jeltzales' recaló en 2000,
coincidiendo con su nombramiento en el Araba Buru Batzar, en IKT, ahora
rebautizada como Hazi. En 2001 saltó a la entidad urbanística Sprilur
como gerente del Industrialdea -polígono industrial- del Valle de Ayala,
a lo que en 2005 sumó el control de la zona de Orduña. Sorpresivamente,
el PNV logró con una carambola el Gobierno de la Diputación de Álava en
2007 y el diputado general, Xabier Agirre, recibió la recomendación de
Iñaki Gerenabarrena de que colocara a De Miguel como nuevo "hombre del
maletín", como responsable de Administración Local y Equilibrio
Territorial, es decir, como controlador de las subvenciones a los
pueblos, de las obras forales y del urbanismo. En la misma época, se
convirtió en vicepresidente de la Caja Vital, la politizada entidad
financiera de la provincia.
Formalmente, a partir de 2007 abandonó sus responsabilidades orgánicas,
pero 'de facto' Txitxo continuaba controlando la organización alavesa
del PNV. La lectura de sus correos electrónicos -escritos en un pésimo
castellano- muestra que era, verdaderamente, una persona influyente.
¿Una entrada para el Baskonia? Alfredo de Miguel. ¿Un pase para la
catedral de Santa María de Vitoria? Alfredo de Miguel. ¿Un trabajo para
un primo de un militante ‘jeltzale’? Alfredo de Miguel. ¿Colocar a un
familiar? Alfredo de Miguel. ¿Cargarse a un secretario municipal?
Alfredo de Miguel. ¿Dinero para el Araba Euskaraz? Alfredo de Miguel.
¿Conseguir un crédito en la Caja Vital por la vía rápida? Alfredo de
Miguel. ¿Organizar una visita de niños de Estados Unidos? Alfredo de
Miguel. ¿Subvencionar un campeonato de aeromodelismo? Alfredo de Miguel.
¿Pactar el titular de un periódico local a golpe de talonario? Alfredo
de Miguel.
Era la puerta a la que todos llamaban. (...)
El punto de inflexión llegó en 2005. Ese año, él, Tellería y un tercer
dirigente del PNV alavés, Koldo Ochandiano, montaron una sociedad
llamada Kataia Consulting y que pusieron a nombre de las esposas de los
tres, Ainhoa Bilbao -con la que tiene un hijo y una hija-, Araceli Bajo e
Iratxe Gaztelu-Urrutia. (...)
El primer ingreso de Kataia Consulting fue una comisión
procedente del 'pelotazo' urbanístico de 65 millones que una promotora
catalana, Riera, aspiraba lograr en Zambrana, al sur de Álava. Su amigo
Josu Arruti, el encargado de comprar para el PNV las campas en las que
ahora se celebra todos los años el Alderdi Eguna, olfateó un nicho de
negocio en Zambrana y los catalanes vieron en De Miguel una persona
influyente que podía remover obstáculos aunque en aquel momento no tenía
cargo institucional alguno.
Ocurrió lo mismo con el
contrato de Ainhoa Alberdi, el que motivó la denuncia. La joven abogada
trabajaba para la adjudicataria de las labores de ampliación del parque
tecnológico de Miñano y, al comprar a su socio Jon Iñaki Echaburu todo
el negocio, se dio cuenta que había un "interlocutor" ajeno al parque
para hablar de la letra pequeña. Era algo "dentro de lo normal", le
contó Echaburu. El contacto era Txitxo y años después le pidió en su
despacho de la Diputación la mordida. Incluso entre órdagos y envidos se
lo recordó al padre de la joven jugando a las cartas. (...)
Siendo diputado, el contructor Prudencio Hierro le pagó
la reforma de la vivienda de su esposa en Gorliz, en la costa de
Bizkaia. El empresario dijo que siempre viene bien hacer "favores" a la
gente con poder. Nadie ha explicado aún quién situó a De Miguel en
posición de hacer favores. "Si esto era tan fácil de hacer yo no sería
la única a la que se lo habían hecho", enfatizó Alberdi.
Además
de Kataia Consulting, De Miguel estaba detrás de Errexal, Ortzi Muga,
Diru Kapital, Eskalmelo, Marratik y otros muchos negocios. Algunos
funcionaron -tres de estas firmas obtuvieron contratos del área de
Juventud del Gobierno vasco 'a dedo' por trabajos que no se realizaron- y
otros quedaron en ideas locas, como la promoción de viviendas en
Andalucía o la importación de vino y miel desde Argentina. En general,
en los negocios compartía intereses con amigos que se conocieron en su
día en EGI, una generación muy activa tras la escisión de EA. Allí
coincidieron Josu Arruti, Iñaki San Juan, Koldo Ochandiano, Josu Montés,
Jon Iñaki Echaburu, Iratxe Gaztelu Urrutia y otros. También Tellería,
aunque es algo mayor. En este viaje Txitxo también ha embarcado a su
hermana pequeña, Aintzane, a su esposa, Ainhoa Bilbao, y a unos cuantos
amigos. Hasta su suegra ha cobrado dinero de Kataia Consulting, 34.000
euros.
En el partido, el portavoz parlamentario y presidente en Gipuzkoa,
Joseba Egibar, otro hijo político de Arzalluz, es el que más claramente
ha defendido públicamente que Txitxo nunca se ha enriquecido con sus
actividades.
¿Acierta Egibar? Txitxo, en efecto, nunca se ha enriquecido... salvo por
la comisión de Zambrana -gastada en comprar un Saab de 33.000 euros, en
un par de viajes y en más de 5.000 euros en joyas, por ejemplo-, salvo
por las obras en su casa pagadas por un tercero y salvo por los otros
ingresos dudosos de las empresas que controlaba. Egibar, cuando De
Miguel fue citado en el Parlamento para hablar de este asunto aún
incipiente en 2011, le recibió con un abrazo, le acompañó sonriente en
toda su estancia en la Cámara y le regaló a él y a su abogado, Gonzalo
Susaeta, una rueda de prensa en una institución pública en la que no la
pareja no admitió preguntas. (...)
Durante estos años de investigación judicial, en los que De Miguel ha
regresado a esas sociedades públicas en las que el partido le colocó de
joven y se ha marchado de Vitoria para instalarse en Gorliz, ha atacado
con dureza a la denunciante, a Ainhoa Alberdi, cuestionando su
credibilidad. Ella, en cambio, se ha mantenido firme a pesar del alto
precio personal y profesional que ha pagado. El momento cumbre de su
defensa llegó cuando alegó -y la Policía Nacional constató la falsedad
con celeridad- que los movimientos económicos opacos o con hasta 60
billetes de 500 euros en la calle eran porque estaba amenazado por ETA. (...)
Un análisis de los correos electrónicos del político muestra que mantuvo
hasta el último día su intensa actividad paralela a la institucional,
con mensajes sobre los contratos de Juventud o Zambrana fechados a 16 de
marzo de 2010, 24 horas antes de ser detenido por corrupción. Cosas de
la vida, el último ‘e-mail’ que recibió -y que nunca leyó- era la
declaración institucional del diputado general, Xabier Agirre. En ella
pidió "tolerancia cero" contra la corrupción. " (Iker Rioja, eldiario.es, 17/12/19)
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