"El informe anual de recaudación de 2011, publicado esta semana, completa
el retrato del descalabro en el impuesto de sociedades, que grava los
beneficios de las empresas. Los gigantes empresariales, los grupos
consolidados, aprovecharon a fondo durante cinco años la reforma del
impuesto, que bajó tipos, y su generoso sistema de deducciones.
Pasaron
de pagar a las arcas públicas 12.673 millones en 2006 a 3.012 millones
en 2011, menos de la cuarta parte. Una cantidad que supone apenas el
3,5% de los 85.984 millones de beneficios declarados ese año. Y un
boquete descomunal en los ingresos públicos. (...)
La crisis ha penalizado con dureza los beneficios de las compañías,
grandes y pequeñas. Pero el impacto en la recaudación, por esas
facilidades legales, fue mucho mayor. Los resultados empresariales
sujetos al impuesto pasaron de 209.642 millones en 2006 a 143.890
millones en 2011, una caída del 31%.
La cuota líquida, lo que pagaron
todas las empresas a Hacienda por los resultados, bajó en el mismo
periodo de 40.529 a 12.665 millones, un 68%. En el caso de los grupos
consolidados, ese descenso fue del 76%.
Según la Agencia Tributaria, en 2011 había casi 4.000 grupos
consolidados, que integraban en sus cuentas unas 32.000 empresas. Las
normas fiscales permiten a estos conglomerados, que copan el Ibex 35,
compensar los resultados de compañías del grupo (restar las pérdidas de
unas a los beneficios de otras) para rebajar la factura fiscal." (El País, 02/08/2013)
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