"En la madrugada del pasado lunes 16 se suicidó una mujer en el barrio madrileño de Carabanchel,
tras recibir una orden de desahucio. Es la última víctima de un
problema que los psicólogos llevan advirtiendo mucho tiempo: los
trastornos mentales provocados por la crisis, principalmente debido al
elevado aumento del desempleo, podían acabar elevando las tasas de
suicidio.
Pero, a pesar de que se han publicado numerosos estudios que
relacionan trastornos mentales y crisis, nadie había mostrado evidencias concluyentes que soportaran una relación entre suicidios y recesión. Hasta ahora.
Un nuevo estudio publicado hoy en el British Medical Journal asegura que en 2009, un año después de iniciarse la crisis económica mundial, la tasa global de suicidios en hombres aumentó un 3,3%, con
un incremento de aproximadamente 5.000 suicidios en todos los países
analizados, respecto a la tendencia prevista.
En España, tal como ha
confirmado a El Confidencial uno de los autores del estudio, el profesor de epidemiología de la Universidad de Bristol David Gunnell, los suicidios crecieron un 7,2% más de lo esperado, aunque sólo entre los hombres.
En los 20 países europeos que ya disponen de datos de 2010, su
análisis indica un incremento aún mayor en el suicidio masculino, un
10,8% más que en 2009 (...)
El estudio, pionero en el análisis de las tendencias internacionales del suicidio, apunta a que el incremento en el número de muertes se observó principalmente en los 27 países europeos estudiados (con un aumento del 4,2%) y en 18 países del continente americano (6,4%).
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores calcularon el
número esperado de suicidios para 2009 con respecto a las tendencias
anteriores y los compararon con el número real de muertes
autoinducidas. Para los autores, la relación entre el aumento en el número de suicidios y el impacto de la crisis es evidente: en 2009 creció un 37% el desempleo y el PIB per cápita cayó un 3% en el conjunto de los países estudiados.
Los autores subrayan, además, que sus hallazgos son “probablemente una subestimación del verdadero impacto global de la crisis económica sobre el suicidio”, ya
que los datos de algunos países aún no estaban disponibles. De hecho,
en los 20 estados europeos que ya disponen de información de 2010, su
análisis indica un incremento aún mayor en el suicidio masculino, un
10,8% más que en 2009. (...)
El incremento de la tasa de suicidios es especialmente elevado en los países donde el nivel de paro anterior a la crisis era bajoNumerosos estudios documentaron el importante aumento en la ratio de este tipo de muertes que vivieron Japón, Corea del Sur y Hong Kong en la crisis de 2007, que dejó un incremento de 10.000 suicidios, y son múltiples los estudios recientes que han asociado las medidas de austeridad con un incremento de los problemas de salud mental lo que, a su vez, provoca su aumento. Ahora no hay excusa para negar la evidencia.
El incremento de la tasa de suicidios es especialmente elevado entre los hombres de países donde el nivel de paro anterior a la crisis, en 2007, era relativamente bajo (en España era del 8,26%). Según los investigadores, esto se explica dado que “la crisis económica y el aumento del desempleo han provocado mayor miedo y ansiedad en los países donde el paro era bajo, lo que a su vez ha hecho que aumenten los suicidios”.
Además, los autores creen que en los países donde el paro ya era alto, el estigma del desempleo era menor, por lo que el impacto de la crisis, en el plano psicológico, no se ha notado tanto.
La crisis ha tenido un impacto muy dispar en los distintos grupos de edad y sexos. Por edades, el mayor incremento en Europa se ha observado en los hombres de entre 15 y 24 años de edad (11,7%). En América, sin embargo, las consecuencias han sido mayores entre los hombres de 45 a 64 años (5,2%).
Los investigadores creen que esta crisis ha afectado más que nunca a la juventud europea, dado que el desempleo se ha cebado especialmente con los menores de 25, algo que no había ocurrido en anteriores crisis. El impacto en los hombres de mediana edad americanos, sin embargo, resulta más difícil de explicar y necesitará de nuevas investigaciones. (...)
Para los científicos, el aumento en la tasa de suicidios suele ser la punta del iceberg de la angustia emocional relacionada con la recesión. Según las estadísticas, por cada persona que se quita la vida, aproximadamente de 30 a 40 lo intentan; y por cada intento de suicidio una decena de personas experimentan pensamientos suicidas.
El impacto de la crisis económica en la salud mental de los españoles ya fue investigado por un equipo de científicos de la Universidad de las Islas Baleares, liderado por la doctora Margalida Gili, que publicó sus conclusiones el año pasado en la revista European Journal of Public Health.
Según los médicos baleares, entre 2006 y 2010, los trastornos mentales atendidos por los médicos de atención primaria españoles crecieron de forma significativa. En este periodo, aumentaron en un 19,4% los diagnósticos de depresión, un 8,4% los de ansiedad, un 7,3% los de trastorno somatoformo y un 4,6% de alcoholismo." (Miguel Ayuso, Attac Madrid, 01/10/2013)
El incremento de la tasa de suicidios es especialmente elevado en los países donde el nivel de paro anterior a la crisis era bajoNumerosos estudios documentaron el importante aumento en la ratio de este tipo de muertes que vivieron Japón, Corea del Sur y Hong Kong en la crisis de 2007, que dejó un incremento de 10.000 suicidios, y son múltiples los estudios recientes que han asociado las medidas de austeridad con un incremento de los problemas de salud mental lo que, a su vez, provoca su aumento. Ahora no hay excusa para negar la evidencia.
El incremento de la tasa de suicidios es especialmente elevado entre los hombres de países donde el nivel de paro anterior a la crisis, en 2007, era relativamente bajo (en España era del 8,26%). Según los investigadores, esto se explica dado que “la crisis económica y el aumento del desempleo han provocado mayor miedo y ansiedad en los países donde el paro era bajo, lo que a su vez ha hecho que aumenten los suicidios”.
Además, los autores creen que en los países donde el paro ya era alto, el estigma del desempleo era menor, por lo que el impacto de la crisis, en el plano psicológico, no se ha notado tanto.
La crisis ha tenido un impacto muy dispar en los distintos grupos de edad y sexos. Por edades, el mayor incremento en Europa se ha observado en los hombres de entre 15 y 24 años de edad (11,7%). En América, sin embargo, las consecuencias han sido mayores entre los hombres de 45 a 64 años (5,2%).
Los investigadores creen que esta crisis ha afectado más que nunca a la juventud europea, dado que el desempleo se ha cebado especialmente con los menores de 25, algo que no había ocurrido en anteriores crisis. El impacto en los hombres de mediana edad americanos, sin embargo, resulta más difícil de explicar y necesitará de nuevas investigaciones. (...)
Para los científicos, el aumento en la tasa de suicidios suele ser la punta del iceberg de la angustia emocional relacionada con la recesión. Según las estadísticas, por cada persona que se quita la vida, aproximadamente de 30 a 40 lo intentan; y por cada intento de suicidio una decena de personas experimentan pensamientos suicidas.
El impacto de la crisis económica en la salud mental de los españoles ya fue investigado por un equipo de científicos de la Universidad de las Islas Baleares, liderado por la doctora Margalida Gili, que publicó sus conclusiones el año pasado en la revista European Journal of Public Health.
Según los médicos baleares, entre 2006 y 2010, los trastornos mentales atendidos por los médicos de atención primaria españoles crecieron de forma significativa. En este periodo, aumentaron en un 19,4% los diagnósticos de depresión, un 8,4% los de ansiedad, un 7,3% los de trastorno somatoformo y un 4,6% de alcoholismo." (Miguel Ayuso, Attac Madrid, 01/10/2013)
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