"Existe hoy una avalancha ideológica liderada por la Troika (el Fondo
Monetario Internacional, la Comisión Europea (y muy en particular su
Vicepresidente de Asuntos Económicos y Monetarios y del Euro Olli Rehn) y
el Banco Central Europeo) encaminada a presionar al gobierno Rajoy a
llevar a cabo políticas destinadas a reducir los salarios, medidas que
el gobierno Rajoy ha ido imponiendo (a través de su reforma laboral) sin
ninguna inhibición (...)
La evidencia abrumadora existente muestra, sin embargo, que estas
medidas han estado teniendo un impacto muy negativo en el desempeño
económico, de no solo España, sino de los países de la eurozona. En
realidad, el descenso de la masa salarial ha sido una de las causas más
importantes de la crisis económica y también financiera. (...)
Las políticas neoliberales, iniciadas por el Presidente Reagan y
Margaret Thatcher y generalizadas en la mayoría de países de la eurozona
y en EEUU, tuvieron como consecuencia la disminución muy marcada de la
participación de las rentas del trabajo en el PIB con el consiguiente
aumento de la de las rentas del capital.(...)
Según la tabla 32 del Statistical Annex de la Comisión Europea ECFIN, las rentas del trabajo pasaron de representar el 72,8% del PIB (en términos de compensación por empleado) como
promedio de los países que más tarde serían la UE-15 en los años setenta
(España el porcentaje era el 72,4%) al 66,5% en el año 2012 (en España
bajó al 58,4%, uno de los porcentajes más bajos de este grupo de
países).
Este descenso tan marcado creó un enorme problema de escasez de demanda privada (...)
La otra causa de que la disminución
salarial no se reflejara en una recesión (causada por el descenso de la
demanda) fue el gran endeudamiento, facilitado por la existencia del
crédito accesible a unos intereses más bajos, resultado del
establecimiento del euro. El enorme crecimiento del endeudamiento se
debió, en gran parte, al descenso de los salarios y de la capacidad
adquisitiva de la población.
Este endeudamiento retrasó la aparición de
la recesión pero no pudo evitar una ralentización de la demanda, que
explica la reducción de la rentabilidad en la economía productiva y
consiguiente flujo de inversión hacia la economía especulativa, causa de
las sucesivas burbujas, incluyendo, en España, la inmobiliaria. La
rotura de dicha burbuja creó la crisis financiera.
Vemos, pues, cómo la reducción salarial
en España ha sido una causa principal del endeudamiento de la población y
del problema de la escasez de la demanda, causa del estancamiento de la
economía productiva y de la crisis económica. (...)
Toda la evidencia señala que la reducción de los salarios, junto con la
reducción del gasto público, está llevando a la economía que afecta a la
mayoría de la ciudadanía al desastre. La evidencia científica que
muestra esta realidad es enorme.
El hecho de que se continúe en esta
dirección es debido a que los políticos que están imponiendo estas
políticas y los grupos académicos que las promueven, como Fedea, son
agentes y están al servicio de los grupos financieros y económicos que
los financian (para expansión de estos argumentos, ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual” en mi blog www.vnavarro.org)."
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