17.6.15

¿Una moneda social en Barcelona? ¿Una europeseta digital para toda España?

"La reciente propuesta de Barcelona en comú y Ada Colau de crear una moneda complementaria en Barcelona me lleva a reponer esta antigua entrada sobre esa cuestión.

La propuesta -o, más bien, una de sus posibles variantes, la emisión de una nueva moneda por el propio Ayuntamiento- fue criticada hace unos días por José Carlos Díez en El País en el artículo Ley de Gresham, críticas a las que Juan Torres López, economista vinculado a Podemos, ha respondido en su blog.

Cuando conozca mejor la propuesta de Barcelona en comú, me pronunciaré sobre ella.

                                                        Monedas paralelas

 El New York Times informaba a principios de octubre de que en Grecia se están desarrollando mucho los "barter networks" o "redes de trueque", expresión acuñada en Argentina en los año 90 para denominar tales sistemas, nacidos en 1995, muy desarrollados tras la crisis del peso del período 2001-2002 y equivalentes a lo que en este post he llamando "local exchange trading systems".

 Una de las poblaciones griegas donde han cobrado más fuerza es Volos, ciudad de más de 100.000 habitantes donde la red conocida como "TEM" (en griego, unidad monetaria alternativa) tiene ya muchos adheridos, que ofrecen sus servicios y productos a través de una web.  (...)

Un buen resumen de la experiencia argentina y de los diversos objetivos potenciales de tales manifestaciones de "localismo monetario" y "complementary currency systems" (CCS) puede encontrarse en este interesante artículo de 2006 de Georgina M. Gómez.

Esos fenómenos de "monedas locales", "redes de trueque" o "sistemas complementarios de moneda" se diferencian de la propuesta de Juan José Rodríguez-Calaza que cité ayer, basada en la emisión por el Banco de España de una moneda paralela complementaria del euro -la "europeseta electrónica" - que sólo tendría existencia contable, sin materializarse en billetes y monedas (como pasó con el euro entre enero de 1999 y finales de 2001).

 En la propuesta de Calaza el "corralito" ya sería un rasgo inherente a la nueva moneda local, porque sería inconvertible (sólo serviría para pagar bienes y servicios en España) y tendría además la condición de medio de pago de curso legal, lo que en España nos retrotraería a las épocas más severas del control de cambios.

De ahí que yo mismo afirmara ayer que la propuesta del Sr. Calaza, aunque conceptualmente atractiva como forma de estimular la producción interna, sería en la práctica descabellada e impracticable, tanto por razones prácticas como jurídicas.

[4-12-2011]

Una lectora del "Faro de Vigo" incluyó hace unos días en su comentario en este blog la referencia a este artículo de Juan José Rodríguez Calaza, en el que el autor, economista y matemático gallego -afincado, al parecer, en Francia- propone la creación en España de una "moneda paralela" de naturaleza puramente bancaria (que denomina, con carácter preliminar, "europeseta electrónica").

No conozco al autor, pero su artículo resulta congruente con la oposición que manifestó al euro en el libro que publicó en 1998, en vísperas del inicio de la unión monetaria.

Se trata de una curiosa versión nacional, para toda España, del concepto de "moneda local electrónica" que en inglés se conoce como "Local Exchange Trading System" (LETS), al que dediqué hace tiempo varios artículos, que reproduzco más abajo. La gran diferencia es que propone que la gestione no una asociación o ente privado, sino el Banco de España (o incluso el Banco Central Europeo), lo que haría que representara, en el fondo, una semi-salida de España del euro.

La idea de Calaza se asemeja, pues, a la que a principios de 2010 propuso en el Financial Times el economista británico Charles Goodhart, en colaboración con Dimitrios Tsomocos, con el título The Californian solution to the Club Med, en la que recomendaba a Grecia y Portugal que, sin salirse del euro, empezara a emitir pasivos en su propia moneda nacional, susceptibles de utilizarse localmente como medio de pago. Una idea similar fue la propuesta el pasado noviembre por el economista americano Harold James en "The euro crisis can be fixed with a two-currency system" .

La gran diferencia es que en la propuesta de James la nueva moneda no mantendría un tipo de cambio fijo frente al euro, de forma que si los salarios se fijaran en la moneda local y ésta se depreciara frente al euro, el país en cuestión ganaría competitividad internacional.

Estas propuestas siempre parecen, a primera vista, atractivas -complementan la divisa fuerte con una nueva moneda local y no convertible, capaz de movilizar recursos ociosos en la comunidad que la emite-, pero carecen de toda viabilidad práctica y suscitarían muchos más problemas de los que resolverían, como se expone en esta atinada crítica.

Aún así, agradezco a la "farera" de Vigo la referencia al artículo de Calaza, que me había pasado desapercibido. Reflexionar sobre estas cuestiones es siempre útil, aunque difícil, pues exige desentrañar los entresijos del dinero, asunto complejo en el que el sentido común no siempre es buena guía y en el que resulta fácil desvariar."          (Manuel Conthe, 08/06/2015)

Los artículos citados de Juan José R. Calaza ( y Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica; son los siguientes:
Juan Torres también insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Más información en:

 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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