17.2.17

Los EREs arrollan a más de un millón de trabajadores en 5 años de reforma laboral

"Los expedientes de regulación de empleo (ERE) han afectado a casi 1,2 millones de trabajadores en los primeros cinco años de vigencia de la reforma laboral impulsada por el primer Gobierno de Mariano Rajoy, que ha provocado una devaluación del mercado laboral sin precedentes en la historia reciente del país.

La Estadística de Regulación de Empleo del Ministerio de Empleo señala cómo entre 2012 y noviembre del año pasado 68.783 empresas presentaron 89.665 EREs que conllevaron 235.914 despidos y 733.747 suspensiones de contrato. A esos 969.661 afectados hay que sumarles 228.085 reducciones de jornada, lo que eleva la cifra de damnificados a 1.197.746 trabajadores.

La afección al empleo de la reforma laboral del PP, que llegó a los dos años de que con la de José Luis Rodríguez Zapatero se atenuara la tendencia destructiva de los dos primeros años de la crisis, no cesa pese a las continuas referencias a la mejora de la situación económica del país que desde hace más de un año salen de los ámbitos gubernamentales: todavía durante 2016, con el PIB creciendo un 3,2%, unas 3.673 empresas presentaron 4.896 EREs que conllevaron 22.240 despidos y 44.386 suspensiones de contrato, a los que hay que sumar 7.657 recortes de jornada (datos de Empleo hasta noviembre). (...)

Para Rita Moreno, de la Secretaría de Acción Sindical de CCOO, “el principal efecto negativo de la reforma laboral ha sido la devaluación de las condiciones de los contratos por la vía de los ERE. Ha pasado un poco como con los convenios: se han renovado más de los que se esperaba pero con peores condiciones salariales y sociales”.

De hecho, el 92,7% de los ajustes de plantilla (83.114 de 89,665) se cerraron con acuerdos. Sin embargo, anota, “la estadística no refleja las condiciones de esos acuerdos. Creció la conflictividad, y hubo más presión a los trabajadores y peores condiciones para los despedidos, y a menudo para los que seguían en la plantilla, que antes de la reforma”.

Si hubo muchos más acuerdos que desacuerdos, añade, se debió a que “la prioridad de los sindicatos y los comités siempre ha sido reducir la cifra de despidos y minimizar los daños. Siempre parece mejor intentar cerrar un acuerdo que no hacerlo e ir después al juzgado”. En el caso de los convenios, los acuerdos llegaban ante la incertidumbre de qué pasaría si se perdía por no renovarlo. (...)"          (Público, 10/02/17)