25.3.08

El senador Fink se acuerda de los que perderán sus casas, para evitar más pérdidas

“(…) los cisnes negros en teoría no existen, hasta que aparece el primero. De la misma manera, los activos con un rating AAA en teoría deberían tener un riesgo asociado muy bajo y sus spreads nunca deberían aumentar demasiado. Con esta premisa, bancos y fondos de inversión invirtieron en los últimos años en estos activos con altísimos niveles de apalancamiento -para extraer un retorno adecuado de un activo con un spread muy bajo hay que comprar una gran cantidad-.

Sin embargo, en los últimos meses ha aparecido el cisne negro: múltiples activos con rating AAA, sobre todo derivados hipotecarios y crediticios, han experimentado violentas variaciones de precios, generando enormes pérdidas -ya que las cantidades invertidas eran inmensas- y forzando la liquidación de carteras que a su vez han creado ulterior presión bajista a los precios de los activos. Lo que nunca debería suceder ha sucedido, y la "seguridad" asociada al rating AAA se ha convertido en una trampa.

Las pérdidas asociadas a este evento inesperado han mermado el capital de bancos y fondos de inversión e iniciado un proceso de liquidación que ha puesto en jaque a las partes más débiles y expuestas del sistema financiero. (…)

El proyecto de ley del congresista Barney Frank, que serviría para reestructurar las hipotecas de más de un millón de personas que deben más que el valor de sus viviendas y, por tanto, reduciría el volumen de reposesiones inmobiliarias, puede servir para frenar el deterioro del mercado de la vivienda y poner fin a la sangría de pérdidas del sector financiero. (…)

Pero la aritmética económica no deja lugar para milagros: la resolución de la crisis requiere el uso urgente de dinero público para frenar el deterioro inmobiliario, recapitalizar el sistema, y reconstruir la confianza. Y esto requerirá, a su vez, controlar el dólar.” (ÁNGEL UBIDE. El efecto mariposa. El País, ed. Galicia, Economía, 19/03/2008, p. 19)

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