18.7.09

"En ocasiones uno tiene que dar morfina sin miedo"

"Lo siento era algo que el médico tenía que repetir demasiado a menudo. "En EE UU es arriesgado tocar, pero en el fondo todos necesitamos que nos reconforten. Yo trataba de transmitirles 'yo siento lo que tú sientes; si tú me das un poco de tu dolor, yo lo asumo y tú estás mejor".

Las historias del libro derrochan vida, pero sobre todo muerte. Una de las más estremecedoras es la de Simao, de 15 años, que decidió abandonar la quimioterapia para disfrutar de sus últimos días en paz junto a su madre. "En las enfermedades crónicas el médico tiene que ser compañero". Este católico tiene sus convicciones muy claras. "La medicina no se destina sólo a curar, sino a disminuir el sufrimiento, y puede que eso signifique acabar con la vida, pero yo tengo claro que en ocasiones uno tiene que dar morfina sin miedo a lo que pueda suceder".

El optimismo llega al tiempo de los postres caseros. La experiencia en EE UU le ha hecho "mejor persona, más tolerante, que sabe poner sus prioridades donde debe". Después de años viendo a gente tan enferma, el médico dice haber aprendido la lección más importante: "La vida es demasiado bonita. Si me enfado, siempre me pregunto: ¿merece la pena?". (NUNO LOBO ANTUNES: "En ocasiones uno tiene que dar morfina sin miedo". El País, ed. Galicia, Última, 14/07/2009 )

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