
"La Eurocámara estima que los acuerdos de intercambio de información fiscal alcanzados por el G-20 -el club que reúne a los países desarrollados y a los emergentes más pujantes- y la OCDE -que agrupa a una treintena de países ricos- no son suficientes para atajar el problema que provocan. Un informe aprobado recientemente por el Parlamento señala que los flujos de capitales ilícitos procedentes de los países en desarrollo oscilan entre 641.000 y 941.000 millones de dólares anuales, lo que multiplica por 10 la ayuda oficial al desarrollo. La riqueza embalsada en los paraísos ronda los 13,5 billones de dólares (10 billones de euros), según la Eurocámara. El texto aprobado la semana pasada exige a la OCDE, al G-20 y a la Unión "que adopten criterios más rigurosos para la identificación de los paraísos fiscales". (...)
El fraude fiscal vía paraísos fiscales provoca unas pérdidas a EE UU de unos 100.000 millones de dólares. En el caso de Alemania la cifra asciende a unos 25.000 millones, y a 20.000 millones en el caso de Francia.
Sin embargo, los daños que generan los paraísos fiscales en los países en desarrollo son mucho más graves. La usurpación de sus recursos fiscales básicos supone la imposibilidad de escapar de la pobreza para muchos países. Las medidas adoptadas hasta ahora por el G-20 empezarán a aplicarse este año, pero resultan claramente insuficientes. El informe del Parlamento Europeo, elaborado por el eurodiputado socialista Enrique Guerrero, denuncia la hipócrita conducta de los países occidentales, que permiten que muchas grandes empresas obtengan importantes beneficios en los países en desarrollo eludiendo sus obligaciones fiscales." (...)
El informe denuncia que la mitad de los flujos financieros ilícitos fuera de los países en desarrollo está relacionada con la manipulación de los precios comerciales. Y reitera su llamamiento a favor de un nuevo acuerdo financiero global vinculante que obligue a los grupos multinacionales, incluyendo sus filiales, a revelar automáticamente los beneficios obtenidos y los impuestos abonados en cada país (...)
El trabajo expresa su preocupación por el deterioro causado por la crisis en los países en desarrollo, que se enfrentan a un déficit financiero de 315.000 millones de euros en 2010. Al mismo tiempo, señala que las crecientes dificultades fiscales en los países más vulnerables amenazan 11.600 millones de gastos en educación, salud, infraestructuras y protección social, por lo que aboga "por una moratoria temporal sobre los reembolsos de deuda".
Guerrero recuerda que los países ricos han sido capaces de movilizar "cantidades ingentes de dinero para salvar el sistema financiero y se resisten a emplear mucho menos dinero para evitar que siga incrementando la pobreza, la mortalidad infantil, fomentar la salud sexual y reproductiva y la justicia social global".
Un estudio elaborado por Global Financial Integrity, que dirige Raymond Baker, concluye que sólo en África los flujos ilícitos entre 1970 y 2008, han ascendido a 854.000 millones de dólares. Lo más inquietante es que crecen a un ritmo del 11% anual. Baker señala que esta cifra permitiría eliminar toda la deuda externa de África y dedicar los 600.000 millones restantes a aliviar la pobreza y fomentar el crecimiento." (El País, ed. Galicia, economía, 05/04/2010, p. 20)
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