23.11.10

Ciudadanía... o barbarie... en Europa

"La aceptación de la multiculturalidad, en el marco de los grandes movimientos migratorios de las últimas décadas, resulta así una exigencia compatible con la perspectiva de integración. Eso sí con dos limitaciones, ya que tal aceptación no debe dejar fuera la reflexión crítica, siempre referida a colectivos y nunca a individuos.

La primera, que los usos de un colectivo entren en abierto conflicto con la normativa de los derechos humanos. La segunda, que un grupo imponga a sus miembros su propia autoridad, bloqueando así su acceso a la ciudadanía. (...)

Los países europeos de punta, Alemania y Francia, precisaban una inmigración masiva para garantizar el crecimiento económico, y ello favorecía la aplicación del criterio humanista, acorde con la derrota de los fascismos. Le Pen rompió la regla y anunció el futuro.

Ahora los inmigrantes sobran. No solo se trata ya de limitar al máximo su llegada, sino de restringir sus derechos y, en lugares como la Italia de Bossi y Calderoli, hacerles literalmente la vida imposible. Es la cara de la política antiinmigrante hard que ahora es seguida en sus consecuencias restrictivas por el proyecto de ley Besson/Sarkozy en nombre de la "identidad de Francia": "A Francia se la ama o se la deja".

Y no hablemos de la floreciente islamofobia como política de Geert Wilders, en Holanda. Alemania es aún soft, pero Merkel ha anunciado ya el fracaso del multiculturalismo. En España despunta, con el PP catalán, la búsqueda del voto xenófobo. En todos los casos, el fin es la exclusión del otro. La humanidad se desliza hacia la barbarie." (ANTONIO ELORZA: La expulsión de los bárbaros. El País, 20/11/2010, p. 20)

No hay comentarios: