Está en juego la seguridad económica de Porsche, que probablemente tenga que pagar indemnizaciones por valor de miles de millones de euros. Está en juego incluso el futuro del consorcio Volkswagen.
Si Porsche no está en condiciones de aportar las eventuales indemnizaciones, la empresa tendría que vender parte de sus acciones en VW. (...)
La fiscalía de Stuttgart ha encontrado indicios de que Porsche ha infringido la ley del mercado de valores y ha manipulado fraudulentamente el precio de las acciones de VW. (...)
Hay motivos sobrados para plantear preguntas críticas. Las investigaciones de la fiscalía y de otras partes implicadas muestran cómo Wiedeking y Härter transformaron la pequeña empresa de automóviles deportivos en un gigantesco casino.
En el plazo de solo un año se realizaron operaciones con acciones de las que se obtuvieron beneficios de 50.000 millones de euros, eclipsados por otros negocios bursátiles que originaron pérdidas de una cuantía similar.
En aquel periodo, el negocio automovilístico quedó completamente relegado a un segundo plano. (...)
De forma muy simplificada, la cosa funcionaba así: Porsche adquiría opciones de compra. En ellas se fijaba un precio base para la acción de VW. Si la acción superaba ese precio, los bancos debían aportar a Porsche la diferencia.
De este modo, Porsche aseguraba su posición frente a eventuales repuntes de la acción de Volkswagen que le habrían dificultado la toma de control de la empresa.
Por otro lado, Porsche vendía opciones de venta a los bancos. También en ellas se fijaba un suelo para las acciones de VW. Si la acción caía por debajo de ese límite, Porsche debía abonar a los bancos la diferencia. Eso respaldaba a los bancos contra una posible caída de la cotización de VW. (...)
Desde el punto de vista de Porsche, la operación no entrañaba, aparentemente, riesgo alguno. El peligro de que la acción de VW se desplomara y Porsche tuviera que desembolsar grandes cantidades de dinero en beneficio de los bancos, sus socios en la apuesta, parecía despreciable. (...)La expectativa era que la cotización de VW se mantuviera al alza. Y, de hecho, eso fue lo que ocurrió.
En un principio, Porsche pretendía hacerse con una participación del 20%, que posteriormente aumentaría a más del 30%, para terminar superando el 50%. Durante mucho tiempo, el pequeño constructor de automóviles estuvo ganando más dinero con sus especulaciones bursátiles que con la venta de sus vehículos deportivos. (...)
El hecho es que en el ejercicio 2008-2009 la firma desembolsó en opciones sobre acciones la vertiginosa suma de 56.100 millones de euros. Esa cifra supera lo que el fabricante ingresó por la venta de sus coches deportivos a lo largo de los 10 años precedentes. (...)Sin embargo, el grandioso plan podría haberse mantenido. Bastaba con que las cosas hubieran seguido como hasta entonces: los bancos tenían que seguir financiando las operaciones bursátiles de Porsche y la acción de VW no podía desplomarse.
El plan no preveía que ninguna crisis financiera asolara los mercados financieros globales.El 15 de septiembre de 2008, fecha en la que quebró Lehman Brothers, cambiaron las reglas del juego. (...)
Porsche había vendido a los bancos 60,7 millones de opciones de venta. Si la acción de VW hubiera caído tan solo 20 euros por debajo del suelo de la opción, Porsche habría tenido que desembolsar 1.200 millones de euros. Con una caída de 50, eran ya 3.000 millones lo que debía a los bancos.
La acción dio un respiro a Porsche durante algunos días. Durante algún tiempo, las acciones de VW se dispararon, para terminar oscilando entre 200 y 300 euros. El socio financiero de Porsche, el Maple Bank, se ocupó, según considera la fiscalía, de que el valor se mantuviera en esa horquilla.Se sospecha que manipularon a su conveniencia el precio de las acciones. No era tan difícil: Porsche y los bancos tenían acceso a casi el 75% de las acciones de VW con derecho a voto. " (El País, Domingo, 28/11/2010, p. 10/11)
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