Respuesta. Efectivamente, no hay precedentes de una crisis financiera de esta dimensión. (...)
Lo que más llama la atención es la ingente cantidad de recursos necesarios para evitar una crisis sistémica, un derrumbamiento total del sistema financiero. (...)
P. ¿No le parece que se es un poco injusto con las cajas españolas si se comparan las ayudas concedidas en la UE? Según sus servicios, en la Unión se han destinado 538.000 millones a capitalizar bancos y a comprar activos dañados, de los que solo una mínima parte corresponde a entidades españolas.
España está en el sexto lugar por volumen de ayudas, muy por debajo de Reino Unido, Irlanda, Dinamarca y Alemania.
R. Al principio de la crisis, el sistema financiero español no sufrió tanto como otros países. Los bancos más problemáticos en 2007 eran ingleses o alemanes. Después de Lehman Brothers, en otoño de 2008, hubo que aprobar intervenciones urgentes en Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Reino Unido y en una serie de bancos alemanes. (...)El problema de una serie de cajas, no de todas, es la necesidad de captar capital. En épocas de bonanza, el capital adicional lo venían constituyendo en base a las reservas constituidas con los beneficios acumulados.
Pero ahora, en particular por la situación del sector inmobiliario, y con los niveles de paro que se han alcanzado y el débil crecimiento previsto para la economía española en el corto plazo, tienen necesidad de salir a buscar capital por otras vías. Para ello, debido a su particular estructura, tienen más dificultades." (JOAQUÍN ALMUNIA: "Estamos saliendo de la crisis, pero quedan grandes ruinas por rehacer". El País, economía, 30/01/2011, p. 24)
No hay comentarios:
Publicar un comentario