Este asunto comporta un elevado riesgo para la estabilidad financiera del Estado español, además de violar uno de los principios más sagrados en la política de inversión de dicho fondo, el invertir en activos ‘sólidos’ con un elevado rating, como no es el caso de la deuda catalana.
Además, desde mi punto de vista, de lograse la conformidad a dicha pretensión, se alimentarían aún más las ganas de emitir deuda, poniendo en peligro la necesaria austeridad en el gasto público, que es a lo que nos obliga nuestra situación financiera, además de perjudicar las comunidades autónomas más disciplinadas desde el punto de vista financiero." (Blog Salmón, 25/06/2011)
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