exportaran sus productos a precios bajos. Estados Unidos abrió su mercado y forzó el nuevo GATT. Alemania y China pensaron que Clinton se había vuelto loco.Exportar todo lo que quisieran a EEUU era una bendición. Ni Alemania ni China vieron que eran parte del plan de transferencia de riqueza desde Europa y Asia hacia EEUU. A cambio de productos reales, Alemania y China recibían dólares creados a voluntad y sin respaldo. Cuanto más exportaban, más dependientes del dólar y de la economía americana se convertían.
Los dólares que Alemania y China recibían se tenían que reciclar en sus mercados domésticos, dado que ni entidades financieras ni ciudadanos podían usarlos localmente. El BundesBank y el Banco Central Chino imprimían marcos y yuanes a cambio de esos dólares de las empresas exportadoras, aumentando el riesgo de tensiones inflacionistas.
2. Alemania necesitaba otra solución. ¿Qué hacer con una pila de dólares cuando el 55% de tu comercio es con países que no usan esta moneda? "Pasarle el muerto" a Europa.
Crear una burbuja de crédito con la ayuda de unas castas políticas locales corruptas y una parte de su población sin conocimientos económicos.
Se creó la UME y con la ayuda del BCE, las entidades alemanas prestaron los fondos para que los “hermanos” del Sur crecieran.
Para evitar otro 1923 y dar salida al exceso de dólares, el BCE crearía la “base” en euros. Las entidades alemanas darían crédito y las entidades del Sur lo expandirían, pero la oferta monetaria en euros se controlaba.
El BCE no creaba la burbuja con euros “de la nada” (su obligación es la inflación) sino con currency swaps en dólares entre entidades alemanas y del Sur y entre el BCE y la FED. De 1999 a 2006, el crecimiento monetario en euros fue del 6.7% pero el crédito a familias y empresas en España fue del 20%.
Por eso Alemania necesitaba el euro. Por eso no le importó que Grecia falsificara sus cuentas o que nadie cumpliera con Maastricht en 2002. Los ciudadanos del Sur se hipotecaban en euros cuando en la realidad lo eran en dólares, dado que las obligaciones de sus entidades con las alemanas y la FED eran en dólares.
Así, parte de la deuda de los españoles se financió con dólares del Plan Rubin.
Algunas entidades financieras europeas sabían el juego. El Exchange Stabilization Fund (ESF) utilizaba euros, francos y Derechos Especiales de Giro para intervenir en el cambio euro-dólar.
El ESF compraba deuda soberana, acciones extranjeras e intervenía en el mercado de futuros, fomentando que las entidades mantuvieran activos en dólares al garantizarles un mayor valor futuro de sus dólares.
Pedir dólares al BCE era negocio redondo. El euro era la moneda oficial, las deudas eran contablemente en euros, pero el negocio y las obligaciones de pago estaban en dólares.
En 2007, los $24.000 millones del superávit comercial alemán se habían convertido en $34 billones de crédito. Tocaba cerrar el “grifo”. Se deja caer Lehman y los hedge funds deshacen posiciones en euros para recuperar dólares.
El Banco Central Chino “tira” de sus líneas de dólares para proteger su sistema y deja a las entidades europeas sin dólares. Al “desaparecer” los dólares, apareció el estrangulamiento del crédito."
(Jaque al liberalismo, 28/06/2011, 'El hombre más listo del mundo o cómo Robert Rubin embaucó al planeta', J.Jacks, Cotizalia)
No hay comentarios:
Publicar un comentario