"No hubiera estado de más un reconocimiento de que en España había problemas serios de solvencia con algunas entidades que requerían la utilización de instrumentos legales que tenemos para la gestión de entidades insolventes.
-¿Se refiere a que habría que permitir la quiebra de alguna entidad?
-Me refiero a aplicar la legislación de quiebras y concursales que nos permitieran el desapalancamiento del sector financiero de tal forma que se impusiese a los bonistas de estas entidades las pérdidas por su mala gestión.
Esto no se ha hecho, no ha habido castigo, y como consecuencia se ha contaminado al sistema financiero. Y ahora una entidad solvente debe competir con una insolvente a la que se mantiene con vida de forma artificial y que compite en el mercado de depósitos, incremento el coste de los depósitos para la entidad solvente. Estas entidades zombis son las que distorsionan todo. Hay que acabar con esto ya mismo. (...)
-¿Qué tiene que hacer España para salir de la crisis?
-Hay que transmitir que, en cierta forma, una buena gestión podría ayudar a la situación económica, pero hay timidez a la hora de atacar los problemas y falta de comunicación para explicarle a la sociedad española que ya somos todos mayorcitos y que si en las últimas décadas estuvimos a las maduras, ahora toca estar a las duras.
Hay que alertar sobre la tentación populista que va a venir una y otra vez, hablado generalidades y sin concretar. Falta un plan coherente y que se le explique al ciudadano a dónde queremos ir y lo que hay que reformar.
Contar cómo va a ser España dentro de siete años si se hacen las reformas necesarias, y que en el medio va a haber subidas y bajadas, apretones, sustos, primas de riesgos... pero con una estrategia sostenida que nos lleve al terreno productivo. Se hacen las cosas para ir a un sitio mejor. (...)
-¿Habrá reformas de las reformas?
-Las reformas están por llegar. Se están poniendo parches. Los ciudadanos creen que hay alternativa, pero no la hay, porque esta crisis no es como la de los 90 y la gente no puede quedarse en casa años esperando a ver qué pasa. Nos guste o no nos guste debe haber una mejora de competitividad de la economía española.
Los ajustes se han hecho por cantidades y llega un momento en que se vacía el mercado. ¿Qué pasa? Que en algún momento la gente va a volver a trabajar y lo hará más barato. Una de las leyes de la economía es la de la oferta y la demanda. Y pasa como con la ley de la gravedad. Da igual que me guste o no, estoy sujeto a ella y no hay forma de sustraerse.
Con un paro del 20% la gente tiene que volver a entrar en el mercado laboral, y como la estructura es la que es, lo hará en malas condiciones y con una rebaja de salarios del 20 o del 25%. Por eso hay que hacer las reformas, para que, aunque sea en estas condiciones, haya perspectivas de un futuro mejor. (...)
-¿Y qué le parece el papel que está jugando Alemania?
-Los alemanes se benefician de todo y creerse el argumento de que están desencantados es no entender el subsidio que tienen del resto de Europa.
Tienen un crecimiento basado en la demanda externa y se han beneficiado de la entrada de países en el euro con una moneda más débil que buscaban estabilidad y a los que venden lo que fabrican. " (Tano Santos, Catedrático de Economía de la Columbia Business School , Ine.es, 11/07/2011)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
27.7.11
Con un paro del 20% la gente tiene que volver a trabajar... con una rebaja de salarios del 20% o del 25%
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