3.7.11

"Cuando un Gobierno fracasa, se le puede revocar. Pero ante el impresionante fracaso de la UE en la crisis griega, ¿contra quién se puede votar?"

"¿Cómo se han metido en este lío los países de la eurozona? La singularidad de crear una moneda única sin una mayor integración política y económica tiene ciertamente una parte importante en la explicación, incluso aunque se tomen en cuenta las infracciones financieras que sin duda han cometido en el pasado países como Grecia y Portugal (y aquí resulta interesante añadir la importante opinión de Mario Monti de que una cultura de “deferencia excesiva” en la UE haya dejado que estos incumplimientos hayan pasado desapercibidos).

Hay que reconocer al Gobierno griego- y a Yorgos Papandreu, el primer ministro, en particular-que está haciendo lo que puede a pesar de la resistencia política, pero la dolorosa disposición de Atenas para cumplir no elimina la necesidad de que Europa examine la de los requerimientos-y el calendario-que se está imponiendo a Grecia.(...)

La maravillosa iniciativa política de una Europa democrática unida se hizo para incorporar un programa precario compuesto por una amalgama financiera llena de incoherencia.Rehacer la eurozona costará muchas dificultades, pero los asuntos complicados tienen que ser abordados con inteligencia, impidiendo que Europa se deslice hacia turbulencias financieras alimentadas por un pensamiento de corto alcance.
El proceso tiene que comenzar por hacer frente y restringir el ilimitado poder de las agencias de calificación para emitir informes de forma unilateral. Resulta complicado disciplinar a estas agencias a pesar de su pésimo papel, pero una bien meditada iniciativa de legítimos Gobiernos puede aumentar la seguridad financiera mientras se buscan soluciones, especialmente si las instituciones financieras internacionales prestan su apoyo para ello.
Poner término a la marginalización de la tradición democrática europea resulta una urgencia, y esto no constituye ninguna exageración. La democracia europea es importante para Europa — y para el mundo. (...)
Cuando un Gobierno fracasa, se le puede revocar. Pero ante el impresionante fracaso de la UE en la crisis griega, ¿contra quién se puede votar?, se pregunta la revista alemana Stern. Los europeos carecen de un derecho fundamental: el del voto.

Por ello es imposible realizar una ayuda financiera democrática de la UE hacia los griegos. Porque, o bien son la canciller alemana Angela Merkel y el presidente Nicolas Sarkozy los que gobiernan Grecia violando su soberanía, o bien se ayuda a los griegos aceptado la pérdida de control sobre nuestras finanzas.

Pero en cualquiera de los dos casos, se quebrantan los principios democráticos. Ahí se encuentra el dilema: si ayudamos a los griegos, somos inevitablemente malos demócratas. Y si no les ayudamos, somos malos europeos. Por lo tanto, la solución sería una unión política, elegida por los ciudadanos europeos." (Amartya Sen, PRESSEUROP. 'Recuperemos nuestra democracia', Attac Madrid, 27/06/2011)

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