"A falta de una unión fiscal (que es la solución de verdad a las cuitas de la eurozona), hay otras medidas que los griegos podrían adoptar para hacer más atractivos sus bonos públicos a los inversores extranjeros y evitar que los mercados "abatan al país" negándose a suministrar más crédito a un país fundamentalmente insolvente.
Warren Mosler y yo hemos sugerido una posible alternativa: Grecia podría emitir y colocar con éxito nueva deuda a bajo interés. El truco consiste en introducir una cláusula para que, en caso de quiebra, el tenedor se vea habilitado para servirse de esos títulos para pagar impuestos al gobierno griego.
Eso hace inmediatamente obvio a los inversores que los nuevos títulos públicos griegos son "moneda buena" y tendrán valor mientras el Estado griego recaude impuestos. Eso no sólo permitiría a Grecia financiarse a sí misma a bajos tipos de interés, sino que serviría también de ejemplo al resto de la eurozona y quitaría presión financiera al conjunto de la eurozona.
Esta sugerencia, huelga decirlo, no lidia con el problema de la demanda agregada. Pero ofrece un atractivo instrumento al gobierno griego (y a otros Estados europeos periféricos) para asegurar la financiación privada, posiblemente a tipos de interés más bajos." ('¿Qué celebran los mercados, después de someter al Parlamento griego?', de Marshall Auerback, Sin Permiso, 03/07/2011)
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