5.10.11

¿Hay alternativas a los recortes en pensiones, educación y sanidad? Pues sí, y a montones. Una: La mayoría (el 71%) del fraude en España lo realizan las grandes fortunas, las grandes empresas y la banca. Si se eliminara tal fraude, el Estado recogería 44.000 millones de euros

"Analizando el presupuesto presentado por el gobierno español, se puede ver que había otras alternativas a recortar los gastos públicos sociales, que serían mucho más populares que los recortes que el gobierno está realizando y que, sin embargo, no se hicieron.


Así, el gobierno Zapatero ha congelado las pensiones de vejez, a fin de conseguir un ahorro de 1.500 millones de euros, con los cuales poder reducir el déficit público del estado y así equilibrar las cuentas. Si se mira el capítulo de defensa (gastos militares) del presupuesto, puede verse que esta cantidad es aproximadamente igual al capítulo “nuevas inversiones militares” que incluyen, entre otras medidas, la compra de 24 helicópteros de combate llamados Tigres.

 Estas inversiones podrían anularse y transferir los fondos a mantener las pensiones de vejez (que están, por cierto, entre las más bajas de los países de la Eurozona). No hay duda de que la mayoría de la ciudadanía sería más favorable a recortar gastos militares que gastos sociales. 

Otro capítulo, dentro del gasto militar, que consume una cantidad de euros semejante al recorte de pensiones, es el gasto de mantener las tropas en Afganistán, Líbano y Somalia, gastos que la población española ya ha indicado, a través de encuestas, que desfavorece.
Otro ejemplo. Uno de los servicios sociales más populares y necesarios, los servicios domiciliarios a personas dependientes con dependencias, ha sido recortado sustancialmente, eliminando de su presupuesto 600 millones de euros, una cifra más que respetable. 

Pues bien, si se mira el presupuesto, se ve que ésta es la misma cantidad que el Estado supuestamente aconfesional español se gasta en salarios a profesores que dan clases de religión católica en las escuelas públicas y privadas concertadas. 
Dudo que si se hubiera preguntado a la ciudadanía qué hubiera preferido recortar, hubiera escogido lo segundo –pagar los salarios de los profesores de religión católica- sobre lo primero, es decir sobre los servicios a las personas con dependencia. (...)

Para las personas que ingresan 300.000 euros al año, sus impuestos sobre la renta han disminuido nada menos que un 37% (en el periodo 1993-2008). Para las personas que ingresan 22.300 (la mediana de renta de la clase trabajadora) ha sido sólo un 1,7%. La famosa bajada de impuestos, que supuestamente era de izquierdas, significó sólo una reducción de un 1,7% durante tal periodo para la mayoría de la clase trabajadora.

 Estos datos, entre muchos otros, señalan que fueron las rentas superiores las que se beneficiaron más de tal reducción de impuestos. En realidad, según una institución nada sospechosa de izquierdismo, el Fondo Monetario Internacional (que es el Vaticano del pensamiento neoliberal), la mitad del déficit estructural del Estado español se debió a la reducción de impuestos que ha ido ocurriendo durante todos estos años.
De estos datos se deduce que si hay que reducir el déficit del Estado español, se debería comenzar revirtiendo estos recortes de impuestos que supondrían cantidades mucho mayores que los recortes de gasto social que están ocurriendo. De nuevo, veamos los datos, y veamos los recortes de impuestos, uno por uno.
- Impuestos de Patrimonio. Esta reducción ha beneficiado primordialmente a los grandes patrimonios. Su recuperación selectiva, gravándose los elevados patrimonios, supondría 2.100 millones de euros.
- Impuesto de Sociedades. Este impuesto es sobre las rentas del capital derivadas de las grandes empresas. Pues bien, si se recuperara el nivel de imposición que tenía este tipo de impuestos para las grandes empresas (que facturan más de 150 millones de euros al año y que representa sólo el 0,12% de todas las empresas de España) antes de que se redujeran por los gobiernos Aznar y Zapatero, se recuperarían 5.300 millones de euros.
- Impuestos sobre las grandes riquezas. Si se recuperara, de nuevo, el nivel de imposición (que tenían antes de las reducciones de los gobiernos Aznar y Zapatero) de las personas que ganan más de 120.000 euros al año, el Estado recuperaría 2.500 millones de euros.
- Impuesto de Sucesiones. Este impuesto, que grava las herencias ha sido casi eliminado. Si se recuperara, el Estado obtendría 2.552 millones de euros.
Puede verse, pues, que sólo revirtiendo las bajadas de impuestos, que el Sr. Zapatero consideraba como característica de ser de izquierdas (lo cual se puede hacer tan rápidamente como se pueden congelar las pensiones o los fondos públicos para las personas con discapacidades), el Estado recogería inmediatamente más de 12.000 millones de euros. (...)

Cuando se habla de fraude fiscal, lo primero que uno piensa es en el pago en metálico que la gente hace cuando el lampista viene a reparar las cañerías y al cirujano en la Sanidad privada que acaba de operar a la madre del que paga la operación.

 Este fraude fiscal debiera corregirse. Ahora bien, este tipo de fraude, el incurrido por lo que se llama autónomos –como lampistas, abogados en los grandes gabinetes, médicos en la privada y otros- representa una cantidad menor. Sólo el 8% del fraude fiscal, según los inspectores del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, corresponde a este tipo de fraude. (...)

La mayoría (el 71%) del fraude en España, sin embargo, lo realizan las grandes fortunas, las grandes empresas y la banca. Si se eliminara tal fraude, el Estado recogería 44.000 millones de euros. Para corregir este fraude, el Estado dedica una parte muy pequeña de sus recursos. En realidad, a la vez que el entonces Presidente Aznar subrayaba que ”los ricos no pagan impuestos” reducía el número de inspectores de Hacienda. (...)

Existen otros impuestos que, como los anteriores no afectarían a la mayoría de la ciudadanía, y que significarían menos ingresos al Estado. Como ejemplos tenemos:
- Impuestos ecológicos. Se les llama ecológicos porque desincentivan la contaminación de medio ambiente, aunque es poco probable que las cantidades que estoy citado desincentiven mucho tal contaminación, pero para darse cuenta del enorme potencial de reducción, baste ver que si cada pasajero pagara al estado cinco euros por cada vuelo aéreo (la aviación aérea es de los sistemas de transporte más contaminantes) que partiera de un aeropuerto español, el Estado (central, autonómico o local) ingresaría casi 1.000 millones más (985 millones de euros).
- Mejorar la progresividad en las multas, (tales como las de tráfico), dependiendo del nivel de renta del sancionado. Esto se hace en Finlandia y es sumamente popular, puesto que exigir el mismo pago por multa (tanto al rico como al pobre) es enormemente regresivo. La aplicación de tal práctica fiscal permitiría recoger 862 millones de euros más.
- Impuestos sobre el turismo, que se hace en la mayoría de países y ciudades que atraen turistas, aunque no en España. Si usted va a Nueva York, mire su factura hotelera y verá que indica que el 7% de la factura va a la ciudad, más 3 dólares por cada noche. Aquí, ningún municipio ha tenido el coraje político de pedir ni siquiera un euro por noche. Ésta debiera ser una de las mayores fuentes de ingreso de ciudades como Barcelona, altamente turísticas. Las derechas que constantemente exigen un copago a los usuarios de la sanidad pública, mantienen un silencio ensordecedor sobre el copago hotelero. Este impuesto podría recoger 2.300 millones de euros para las autoridades locales.
- Impuestos finalistas para la sanidad, tal como hace la provincia de Ontario, con la recogida, aplicada a España, de 6.900 millones de euros."                (Vicentç Navarro: La necesaria reforma fiscal: Alternativas a los recortes innecesarios y contraproducentes, en www.vnavarro.org, 09/09/2011,
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 9 de septiembre de 2011 )

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