"Lo que el país necesita es una sanidad multiclasista que tenga los
atributos de la privada, manteniendo la calidad de la pública. Pero ello
requiere un gasto público mayor, obtenido de una mayor recaudación de
las rentas superiores. En lugar de seguir este camino, las fuerzas
conservadoras y neoliberales están promoviendo políticas que polarizarán
todavía más la sanidad española.
Mediante la desgravación del
aseguramiento sanitario privado están facilitando la privatización de la
sanidad y su polarización por clase social. Esta privatización, sin
embargo, no sigue la línea tradicional de desarrollo de instituciones
privadas como alternativa a las públicas. Hoy, la complejidad y carestía
de la medicina no permite establecer centros de financiación privada
que alcancen niveles de alta calidad y excelencia.
De ahí que la vía a
seguir por la privada sea el desarrollar privilegios dentro de la
pública. De ello se deduce que se intente dar autonomía financiera a los
centros públicos sanitarios para que estos contraten con aseguradoras
privadas para el goce de privilegios dentro de la pública. La reciente
hospitalización del Monarca hizo visible un hecho desconocido por la
gran mayoría del público: la existencia de salas privadas en un hospital
público, el Clínic, de Barcelona.
En tal hospital público, los
pacientes con aseguramiento privado tienen una cama por habitación y una
espera para ser atendidos e intervenidos quirúrgicamente mucho menor
que los pacientes por la vía pública. Esta es la estrategia neoliberal
que se presenta bajo el argumento de que se necesita dinero, mientras
que la alternativa de incrementar los impuestos ni siquiera es tenida en
cuenta.
El gran debate en el sistema sanitario se ha centrado
equivocadamente en si hay que tener copago o no. En realidad, existe ya
un copago. Éste no es el tema. La justificación de que es importante
hacer el copago de un euro para evitar el abuso del sistema no tiene
evidencia que apoye tal argumentación. En primer lugar, pese a que se
repite machaconamente que el ciudadano español abusa del sistema
público, los datos no lo confirman.
El indicador de 9 visitas por año
(que contrasta con las 6 visitas del promedio de la UE-15) tiene poco
valor para demostrar tal supuesto abuso. En realidad, estas 3 visitas
extra son debidas más a la pobre organización del sistema (las
necesidades que los médicos firmen partes y documentos que en otros
países firman personal administrativo) o a la sub-utilización de la
enfermería en España, forzando al médico a realizar tareas que en otros
países hacen otros profesionales.
El hecho de que el médico tenga que
ver muchos pacientes no es tampoco un indicador de tal abuso. Referente a
desalentar el supuesto abuso (que no existe), el euro a abonar tendría
muy poco impacto desincentivador y únicamente podría tenerlo para los
sectores de bajos ingresos que son los que serían más vulnerables a caer
enfermos.
¿Cuál es el objetivo del copago? Me parecería lógico
que fuera ingresar más dinero al sector sanitario, una necesidad clara
en el subfinanciado sistema sanitario español. Pero ahí el punto clave
es cómo conseguir este dinero y cuánto, temas que no se discuten.
Implementar el copago en el momento del servicio (mientras que se
mantienen unos bajos ingresos al Estado a través de impuestos), es hacer
recaer la carga en los usuarios en lugar de en todos los ciudadanos.
Puesto que las clases populares tienen más posibilidad de enfermar y
utilizar los servicios que las clases pudientes, incrementar el gasto en
los usuarios es aumentar todavía más la regresividad en la
financiación. De ahí que sería mucho más justo (y con mayor capacidad
recaudatoria) que se aumentaran los impuestos, incrementando los
impuestos finalistas y/o creando otros nuevos.
Es sorprendente que se
haya tardado tanto en aumentar los impuestos del tabaco y del alcohol.
Pero hay otros impuestos finalistas, como el aprobado en varias
provincias en Canadá, en que todos los ciudadanos pagan según su nivel
de renta a la sanidad; o sancionar las intervenciones sancionables según
su nivel de renta, tal como ocurre en Finlandia, en que las multas de
tráfico se pagan según el nivel de renta, pudiéndose dedicar tales
recursos a la sanidad; o pedir tres euros por cada vuelo que salga de
aeropuertos del país dedicándolo a sanidad, medidas todas ellas que
serían altamente populares.
El hecho de que no se discutan y en su lugar
se centre todo el debate en el copago, es comenzar la casa por el
tejado. El mayor incremento de recursos a la sanidad debería proceder de
la vía impositiva, impuestos generales y finalistas. Y sólo cuando se
hubiera alcanzado un nivel mucho mayor, recurrir al copago. Pero hacerlo
al revés, es injusto y una manera de continuar protegiendo a los que no
pagan impuestos suficientemente, recargando en el usuario tal déficit
fiscal." (www.vnavarro.org, 14/11/2011, Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 14 de noviembre de 2011)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
9.12.11
"En el Clinic de Barcelona... los pacientes con aseguramiento privado tienen una cama por habitación y una espera para ser atendidos e intervenidos quirúrgicamente mucho menor que los pacientes por la vía pública"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario