Por su parte, el ministro de finanzas griego, Evangelos Venizelos, advierte que en esta crisis hay una fuerte presión especulativa. Esta es su declaración publicada en The Wall Street Journal
Es muy importante proteger a Grecia contra estas tensiones y Grecia no debe ser el chivo expiatorio o la excusa fácil que emplearán las instituciones europeas para ocultar su falta de competencia en la gestión de la crisis. Se debe dar una respuesta definitiva y completa a los ataques de los especuladores contra el euro, la moneda más fuerte del mundo.Dar una respuesta definitiva a los especuladores. Esto es lo que pidió Papandreu en una de sus primeras intervenciones en la UE, cuando dijo que había que poner una pistola cargada sobre la mesa para frenar a los especuladores.
Ambas declaraciones transmiten los dos puntos de vista más comunes que intentan comprender el origen de la crisis del euro: por un lado, el derroche (propuesto por el ministro alemán y que ha sido la bandera de muchos españoles); y por otro lado el ataque de los especuladores que quieren derribar a la moneda más fuerte del mundo, tal como George Soros apostó y derribó a la libra esterlina el 16 de septiembre de 1992, día que pasó a ser conocido como el miércoles negro. (...)
Uno de los temas que se tiende a desconocer en este problema, es que la adopción del euro generó muchas inversiones en el sur de Europa, dado que al tener las mismas tasas de Alemania, hacían mucho más rentables las operaciones, por tanto los flujos del núcleo a la periferia se multiplicaron con gran fuerza.
Parte de la burbuja inmobiliaria española está en el corazón de este torrente de flujos de capital, que ayudaron a crear una falsa ilusión de bienestar por la introducción del "dinero barato". Este tema se vivió con mayor o menor intensidad desde Grecia a Portugal, y como señala Jacques Delors, desde los inicios del euro se produjo este desequilibrio monetario que los líderes europeos no hicieron nada para superar, pensando que tal vez lo resolvería la propia dinámica del mercado. Esta imagen nos muestra en qué consistió la Unidad Europea:
En estos ocho años de felicidad y bonanza, los verdaderos beneficiados fueron los grandes bancos alemanes y franceses, que tuvieron espectaculares retornos no solo por sus operaciones en Europa, sino que también, por la bonanza de los flujos, al ser de los primeros en jugar y apostar en los modernos productos de Wall Street.
De esta forma, la burbuja hinchada por los vacíos de euro, también ayudó a hinchar la burbuja de lo bancos estadounidense, retroalimentándose mutuamente sin que existiera ningún ojo vigilante: ni en el Banco Central Europeo, ni en el Fondo Monetario Internacional, ni en la Reserva Federal de Estados Unidos.
Mientras los flujos de capital permanecían en movimiento, todos hacían la vista gorda a los problemas de los desequilibrios monetarios que cada vez se hacían mas manifiestos. (...)
Debemos tener en cuenta que tras el estallido de la crisis lo que viene es un corte violento de los flujos de capital. Ni siquiera se trata de una disminución de la velocidad de los flujos, sino simplemete de un corte: se detienen los flujos. (...)
Esta situación es la que ha generado el colapso, y la que obligó a los bancos centrales a dar un gran golpe financiero para evitar que la economía mundial tome un camino directo al precipicio.(...)
Una de las formas de comprender la acción reciente de los bancos centrales, especialmente el BCE y la FED, es la de volver a dar vida a esos flujos. Flujos que son requeridos por la Reserva Federal para no ver caer un nuevo banco estadounidense.
Y también por el BCE, para evitar el desplome de algún banco europeo que hundiría de inmediato a Europa en una nueva recesión. El plan de los banqueros centrales busca llenar ese vacío que dejó la huída de los flujos de capitales y evitar un desplome automático de la zonaeuro." (Jaque al neoliberalismo, 04/12/2011)

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