22.12.11

Los siete pecados de los europeos

La pereza. Grecia - En Atenas resulta sorprendente la autoindulgencia de los griegos. ¿Quiénes son los auténticos responsables de la miseria actual? Una sociedad basada en la deuda. 

La gente que estaba convencida de que Europa siempre sería lo bastante próspera para acudir en ayuda de Grecia. Las empresas, que se aferraban a sus privilegios.

Los empleados públicos ferroviarios, que recibían salarios desorbitados al beneficiarse de escalas salariales inextricables. Las familias, que se embolsaban la jubilación de sus difuntos. Los responsables políticos, que contrataban a los sobrinos y las sobrinas de sus electores.

Esos mismos sobrinos y sobrinas, que se dejaban contratar. Los medios de comunicación atenienses hablan de todo ello, por supuesto. Pero lo que falta es una gran cólera catártica en Grecia con respecto a estos griegos.

En Atenas, los populistas critican con dureza a Angela Merkel, pero se muestran clementes con el entorno de los responsables locales de la situación actual. (...)

El encubrimiento. Suiza - Las sumas que están en juego son colosales. Tan colosales que en condiciones normales harían que se dilataran las pupilas de los responsables políticos europeos. Sólo en Suiza, los particulares, en su mayoría europeos, poseen 1,56 billones de euros.

Poseen 1,4 billones en Gran Bretaña, sobre todo en las islas Anglonormandas, 440.000 millones en Luxemburgo, 78.000 millones en Liechtenstein. Así, estos países se vuelven cómplices de la evasión fiscal. Puncionan las riquezas nacionales del extranjero y viven de los intereses. ¿Y cómo reacciona Europa?

En lugar de indignarse de forma unánime, las capitales europeas consideran estas prácticas, por escandalosas que sean, como viejas tradiciones, asuntos diplomáticos.(...)

La hipocresía. Alemania – ¿Puede existir una Europa en la que un país exporta y obtiene beneficios mientras que los demás consumen y se endeudan?

Los alemanes se enorgullecen de sus rendimientos con la exportación, que demuestran el vigor de su economía. Pero cuando un país vende más al extranjero de lo que recibe, acaba creando problemas a todos. Este año, con las exportaciones alemanas hacia los países de la UE se ha registrado un excedente de 62.000 millones de euros.

Esto significa ni más ni menos que las mercancías producidas en Alemania no se intercambian por mercancías extranjeras, sino que, por así decirlo, se entregan a crédito. Por lo tanto, Europa del Sur se endeuda ante los alemanes para comprarles sus productos.

Es decir, la riqueza de Alemania se basa en las deudas de sus vecinos. Ahora bien, ¿quiénes son los primeros que se lamentan por esas deudas? Efectivamente, los alemanes.

Un día de estos, la quiebra amenazará a los deudores y los acreedores tendrán que revisar a la baja sus exigencias de pago. En los últimos años, Alemania ha amasado cerca de 1 billón de euros en haberes exteriores, por lo que podría tener que despedirse de una gran parte de este dinero el día que el Sur ya no esté en condiciones de pagar. (...)

La gula. España – "No vaciarás de peces el mar de tu vecino", podría ordenar uno de los diez mandamientos europeos, seguido de "Tus agricultores no vivirán del goteo de subvenciones europeas”.

Durante el periodo de 2007 a 2013, Bruselas ha asignado al sector pesquero español más de 1.000 millones de dólares [767 millones de euros], es decir, mucho más que a cualquier otro país de la UE.

Debido a que las aguas europeas son víctimas de la sobreexplotación pesquera, España envía sus ultramodernas flotas ante las costas de Senegal y Mauritania, dejando poca cosa a los pescadores locales y superando con creces las cuotas acordadas.(...)

 Cerca de 50.000 millones de euros salen cada año de las cajas de Bruselas destinados a la agricultura europea. La mayor parte recae directamente en los agricultores de los distintos países de la UE que pueden así mantener su capacidad de competencia en un sector muy competitivo y que se basa en precios muy bajos. Mientras, aterriza en los mercados africanos una parte considerable de la carne, los productos lácteos y las verduras a precio reducido de España, Italia, Francia o Alemania.

Es en beneficio de los pobres, alegan los exportadores. Pero mientras, se hunden las producciones de víveres locales de países como Ghana, Camerún o Costa de Marfil. Y si suben los precios de los productos agrícolas de base, estos países ya no pueden permitirse importar leche en polvo, despojos de aves o cereales de la UE. (...)

El egocentrismo. Irlanda- En este país, el impuesto de sociedades es sólo del 12,5 %. Un porcentaje muy por debajo de la media europea. La mayoría de los países de la UE aplican a las empresas un porcentaje de hasta el 30 %, como Alemania y Francia.

En un mercado único que supuestamente tiene que garantizar la uniformidad de las condiciones comerciales, ¿alguien sería tan amable de explicarnos una diferencia tan grande?

 Antes de la crisis de la deuda, Irlanda ya atraía por decenas a las grandes multinacionales: Facebook, Intel, Pfizer, Merk, SAP, IBM, todas se apresuraban a la isla de las céad míle fáilte ("cien mil bienvenidas").

Todo esto está muy bien, pero demuestra una lógica cuanto menos insular: cuantas más empresas se arremolinen en el lugar, más consideraciones puede tener el Estado con ellas. Y si bien el Gobierno irlandés prevé aumentar actualmente algunos impuestos, el de sociedades no está en la lista. (...)

La arrogancia. Francia A mediados de diciembre, el grupo nuclear francés Areva da a conocer su proyecto de eliminar varios miles de empleos. Pero los empleados no tienen de qué preocuparse. "No tendrá ningún impacto, es la línea que desea seguir el Estado", declaró François Baroin, ministro de Economía... Tendría que precisar que se daría prioridad a los empleos franceses.

 Incluso cuando el fabricante automovilístico privado PSA Peugeot-Citroën, que se encuentra en la cuerda floja, anunció recientemente una eliminación de puestos, Eric Besson, ministro de Industria, se apresuró a prometer que se mantendrían todos los empleos franceses.(...)

 Para evitar un descenso de las exportaciones, el Gobierno refuerza su proteccionismo. Un círculo vicioso. En el mejor de los casos, el Gobierno francés compensa de este modo una mala rentabilidad. En el peor de los casos, el Elíseo se sirve de su poder sobre las grandes empresas como un arma política. (...)

La fórmula que preconiza un mercado interior "donde la competencia es libre y no falsa" se eliminó del Tratado de Lisboa también a petición de Sarkozy. ¿Cuánto tiempo más aceptará la Unión Europea una arrogancia así? K.F.

La codicia. Gran Bretaña – ¿Acaso los británicos no han oído el estrépito? Como si el mundo de las finanzas no se hubiera desplomado en los últimos tres años, están convencidos de poder seguir jugando a ver quién pierde más y compensando las pérdidas de su industria especulando con el dinero extranjero. Incorregibles y obstinados, insisten en seguir su supuesta lógica según la cual los mercados son invulnerables y tanto la política como la sociedad al final se someterán a su ley. (...)

La crisis de la deuda soberana se remonta al momento en el que los Gobiernos se han visto obligados a reflotar los bancos. Pero de Londres sólo se escuchan gritos de pavor ante las propuestas de vincular a los inversores al riesgo. 

En cuanto al impuesto sobre transacciones financieras propuesto por el Gobierno alemán, que se ha demostrado que podría poner fin a las especulaciones a corto plazo en el mercado de las divisas, fue calificado con énfasis como "una bala destinada a dar en el corazón de la City" por George Osborne, canciller británico del Tesoro."   (Presseurop, 14 diciembre 2011,Die Zeit,Hamburgo)

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