"Salieron de casa jóvenes. Se formaron lejos del hogar de sus padres.
El país crecía a un ritmo del 4% y los políticos prometían el pleno
empleo. Después pasó lo que pasó y los sueños se convirtieron en
pesadillas.
Según el último informe del Observatorio de la Juventud en
España, que depende del Instituto de la Juventud (Injuve), desde el año
2008 a la actualidad, el 20,7% de los jóvenes entre 16 y 29 años
emancipados, más de medio millón de personas, han tenido que volver a
casa: ha llegado la desemancipación.
Es el caso de Carlos
Guisasola, de 31 años, que hace dos tuvo que regresar a casa de sus
padres y con ellos continúa. En el 2002, en plena burbuja inmobiliaria,
este joven montó una empresa de maquetas para nuevas construcciones.
El
negocio marchaba viento en popa y los proyectos surgían uno tras y otro.
"Con mi empresa y los ingresos no dudé en irme a vivir solo, como es
natural", reconoce. (...)
Pero la burbuja no fue para siempre y, al estallar, la empresa de
Carlos fue una de las primeras en caer. Desapareció su única fuente de
ingresos, dejó a deber un préstamo importante a una entidad bancaria y
el dinero que había invertido en la casa a edificar se evaporó.
La
única solución que tuvo Carlos fue volver a casa de sus padres. "Por
suerte la familia siempre está para apoyarle a uno", señala. De hecho,
sólo en el último año 140.500 jóvenes (el 6,8% de los emancipados) han
tenido que regresar a casa de sus familiares al no encontrar medios para
subsistir de manera independiente. (...)
"Es obvio que aunque toda la economía se ha visto afectada por
igual, eran más los hombres jóvenes que se han visto afectados. Eran
ellos los que se ponían el mono de albañil recién acabada la ESO o el
Bachillerato", señala.
Adrián Martínez se puso uno de esos monos
con 20 años recién cumplidos. Hasta entonces había estado haciendo
cursos del paro, como el de instalador de aires acondicionados.
Durante
cuatro años, su salario sobrepasó con frecuencia los 1.500 euros
mensuales y decidió probar suerte e irse a vivir con su pareja.
"Afortunadamente, preferimos no hipo-tecarnos. Estuvimos cerca porque
mucha gente nos decía que el alquiler era regalar el dinero mientras que
hipotecarte era una inversión, pero preferimos probarnos como pareja",
recuerda ahora Adrián.
Y esa precaución les salvó de la ruina. Al
cabo de dos años viviendo juntos comprobaron que funcionaban como pareja
pero los dos perdieron sus empleos y tuvieron que volver con 24 años a
casa de sus padres. "Volver siempre es un fracaso. Pero lo peor no es
eso, sino no saber cuándo me podré marchar otra vez", se pregunta
Adrián. (...)
El problema de la desemancipación no afecta sólo a jóvenes
sin estudios víctimas de la burbuja del ladrillo. Hay un sector de la
población especialmente azotado por la recesión: los estudiantes.
"Siempre les hemos dicho a nuestros jóvenes que si estudian obtendrán
trabajo y mejorarán su nivel de vida. Hemos mitificado la formación",
opina Ayala.
Y ahora pagan las consecuencias jóvenes como Antía
Valbuena, una gallega licenciada en Comunicación Audiovisual en Santiago
de Compostela y con un máster de dirección de cine en Barcelona. Tiene
26 años pero de repen-te suelta una frase más propia de sus abuelos: "Es
lo que nos ha tocado vivir".
Aunque mucho menos grave que una guerra,
lo que le ha tocado vivir a Antía también está marcando su juventud.
Había planeado instalarse en Barcelona pero le ha tocado volver a casa
de sus padres porque no encuentra trabajo.
"Hice prácticas en una
empresa y me iban a coger, pero al final, nada", cuenta ahora desde su
Coruña natal. "No encontraba trabajo y me daba vergüenza que mis padres
me siguieran manteniendo", explica.
La única solución que se
plantea es emigrar al extranjero. "Si me llaman de Barcelona, me vuelvo a
ir. Y si no me llaman, me voy fuera. Para estar aquí sin hacer nada, me
marcho a otro país y al menos aprendo un idioma", señala esta joven,
que se pregunta: "¿Tanta formación para acabar siendo dependienta? No es
justo". (Público, 09/01/2012)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
26.1.12
Mamá, he vuelto a casa. Desde 2008 más de medio millón de los jóvenes emancipados han tenido que regresar con sus padres al no encontrar medios para subsistir
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