4.2.12

El pasado verano, EE UU perdió su AAA y flirteaba con la recesión. Obama leyó bien la partitura, aprobó un nuevo plan de infraestructuras y rebajó las cotizaciones sociales. ¿Qué ha sucedido? La economía crece al 3%

"¿Qué se puede hacer? Lo primero, resolver los problemas de solvencia. Grecia no puede pagar y la quita voluntaria es un camelo. Hay que someter al país a una reestructuración completa e involuntaria de la deuda y ponerlo de nuevo a crecer.

Irlanda no puede pagar toda su deuda bancaria: cuanto antes se haga la quita antes se solucionará el problema. Son dos eventos traumáticos, pero si no se acometen urgentemente el contagio acabará haciendo insostenible la deuda italiana y entonces estaríamos ante un hecho sin muchos precedentes históricos.

Los países inmersos en el huracán financiero se tienen que desendeudar, por lo que su demanda interna no podrá crecer y tendrán que salir vía exportaciones. Esto implica que Europa debe pedir un tiempo muerto de austeridad y Alemania debe aprobar urgentemente planes de estímulo fiscal.

El BCE debe dejarse de subastas y comprar bonos masivamente, como la Reserva Federal estadounidense, hasta que consiga estabilizar los mercados y combatir la deflación.

El pasado verano, EE UU perdió su AAA y flirteaba con la recesión. Obama leyó bien la partitura, aprobó un nuevo plan de infraestructuras y rebajó las cotizaciones sociales. ¿Qué ha sucedido? La economía crece al 3%, crea empleo, baja la tasa de paro, financia la deuda pública a tipos próximos a cero y el dólar se aprecia.

Hoover y Merkel comparten ideas y es probable que compartan un lugar en la historia como los gobernantes que metieron al mundo en depresión. Confiemos en la sentencia de Keynes: "Cuando piensas que va a suceder la inevitable, surge lo imprevisto".      (El País, 15/01/2012)

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