"El Gobierno alemán acaba de modificar su legislación con el objeto de
excluir a los trabajadores españoles, portugueses y griegos de la
prestación del llamado Hartz IV para parados de larga duración, cuya cuantía es de 364 euros, a la que se añade otra serie de beneficios sociales. (...)
Pero la noticia sugiere algo más, la enorme mentira en que se basa la
Unión Europea. Es evidente que una cosa es la libertad de circulación de
las mercancías y de los capitales y otra cosa muy distinta la de los
trabajadores. Movilidad, sí, pero tan solo cuando interesa y en
determinadas condiciones.
Alemania se encuentra, gracias a la Unión Monetaria
y a los beneficios que obtiene de ella en contraposición a otros
países, por lo menos hasta ahora, en una situación económica buena,
hasta el punto de necesitar importar mano de obra cualificada.
La misma
Merkel en su visita a España manifestó la necesidad que tiene su país de
técnicos e ingenieros, animando a los jóvenes españoles con titulación a
la emigración, y no es ningún secreto que jóvenes licenciados en
distintas materias, especialmente ingenieros, ante la falta de trabajo
en España dirigen sus pasos al país germánico.
Semejante flujo
migratorio constituye otro elemento de enriquecimiento de Alemania, que
recibe mano de obra ya preparada, y de empobrecimiento de España, que ve
cómo su inversión en educación se marcha a producir a otras latitudes.
Ahora bien, Alemania no está dispuesta a admitir a otro tipo de
trabajadores que llegan simplemente a buscar trabajo. (...)
¿Cómo es posible hablar de unidad fiscal en Europa, cuando se limita
para los no alemanes esta pequeña ayuda, tanto más insignificante cuanto
que apenas la solicitaban los emigrantes? A la única unión fiscal que
está dispuesta la canciller es al sometimiento de todos los países a la
disciplina fiscal que ella quiera imponer.
Alemania nunca aceptará una
verdadera unión fiscal, que representaría una importante transferencia
de fondos de los países ricos a los menos prósperos, pero por eso mismo
los gobiernos de estos últimos países nunca deberían haber aceptado una
unión monetaria en estos términos, y por esa razón también esta antes o
después se deshará." (Rebelión, 22/03/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario