Lo que el gráfico adjunto expresa con mucha claridad es que el
crecimiento espectacular en las últimas décadas del endeudamiento
español ha correspondido al sector privado, y fundamentalmente a las
empresas no financieras. El endeudamiento familiar también se dispara a
partir de 1998, precisamente el año en el que el Partido Popular aprueba
la ley del suelo y da así el pistoletazo de salida a la burbuja
inmobiliaria. Y el endeudamiento público sólo crece cuando ya ha
estallado la presente crisis y como clara medida anticíclica.
"El documento de trabajo de estos autores busca encontrar el nivel
adecuado de endeudamiento, es decir, el punto de inflexión a partir del
cual el endeudamiento se volvería peligroso para el crecimiento
económico.
Su conclusión es que la deuda pública no puede ser mayor del
85%, la de las empresas no financieras no debe superar el 90% y la de
los hogares el 85%. (...)
El boom inmobiliario permitió que el capitalismo español continuase
creciendo gracias a la entrada masiva de dinero extranjero, el cual
financiaba una burbuja que proporcionaba suculentas rentas
–especialmente a grandes empresas y fortunas, pero también al resto de
la sociedad-.
Y este modelo de crecimiento ha sido la contracara del
modelo de crecimiento alemán, basado en la capacidad de exportar hacia
países con déficit comercial.
Es decir, el crecimiento del endeudamiento privado ha sido funcional
al mantenimiento del modelo de crecimiento español y alemán. En este
punto el endeudamiento público no ha jugado rol alguno, más que el de no
obstaculizar el crecimiento del crédito privado.
Si la Unión Europea
hubiera frenado el crecimiento de las deudas privadas entonces ni España
ni Alemania hubieran crecido de esa forma tan explosiva, con todo lo
que ello implica en términos de empleo y en términos electorales.
Obviamente las finanzas se vengan de ser usadas para propulsar el
crecimiento de esa forma, esto es, se pasa el punto de inflexión
comentado más arriba, y deviene la crisis financiera que ahora mismo
asola Europa y muy particularmente España.
Y es entonces cuando lo que
surge es una batalla ideológica por poner en el centro de la diana al
elemento menos culpable de todos: lo público.
¿Por qué es así? ¿Qué sentido tiene culpar al endeudamiento público
cuando todos los datos señalan que no ha jugado papel alguno? Pues
porque lo que realmente está pasando es que con esta crisis el espacio
privado de negocio se ha estrechado, lo que significa que las empresas
privadas están buscando nuevos huecos y saben que abriendo brecha en lo
público pueden aspirar a salir de su actual crisis de rentabilidad.
Es
decir, el ataque sistemático a lo público sólo persigue aumentar los
espacios de negocios en sectores como la educación, la sanidad u otros
servicios ahora públicos." (Attac España, 01/04/2012)

No hay comentarios:
Publicar un comentario