"España ha pasado a ser el centro de la crisis financiera dado que será aquí donde se jugará la gran final por el destino del euro. Y aunque todas las bolsas europeas sufrieron un nuevo desmayo, la bolsa española fue la que se hundió más profundo alcanzando su nivel más bajo en tres años,
y acumulando un descenso que en los últimos cinco años llega al 46%,
como muestra la gráfica.
Son las consecuencias de la resaca que ha
seguido a la borrachera de la burbuja inmobiliaria, una implosión que
está en pleno desarrollo, por estar en una “simiocracia”.
Como he señalado aquí y aquí,
la inquietud se acelera a medida que el costo de la deuda española
sigue en aumento. Nadie cuenta que en la subasta de bonos de la semana
pasada, el gobierno apenas pudo colocar la cantidad mínima, y a un costo
mayor, pese a que la banca española ha sido la gran receptora de las
inyecciones de liquidez del BCE.
Todo esto no
hace más que advertir que España será el próximo país en pedir un
rescate, y unirse al destino de Grecia, Irlanda y Portugal (...)
Ahora España ha entrado en su segunda recesión en tres años y el
gobierno anticipa que la economía se contraerá 1,7%. Sin embargo, dado
que el desempleo alcanzará el 25% en los próximos meses con la medidas
de austeridad, la contracción económica llegará al 3%.
Esto tendrá el efecto perverso de hundir aún más a la economía española.
Y a medida que el nerviosismo se intensifique y continúe el desplome
del mercado inmobiliario, la combinación de desempleo con austeridad
tornará aún más agobiante la recesión económica. Todo por la astucia de
unos, y la estupidez y arrogancia de otros. Las consecuencias de la simiocracia saltan a la vista." (El blog salmón, 10/04/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario