19.4.12

Los riesgos asociados al crédito a promotor y a constructor son unos 400.000 millones de euros, a 30.9.2011...

"Una parte sustancial de la financiación canalizada hacia el subsector inmobiliario en España se ha originado a partir de créditos concedidos inicialmente a los promotores inmobiliarios. Los compradores de las viviendas construidas se subrogan en tales créditos en el momento de la compra.

 La financiación al mercado de vivienda, el crédito inmobiliario, está compuesta, pues, por el crédito a hogares para adquisición y compra de vivienda, por el crédito a constructores de edificios y por el crédito destinado a los promotores inmobiliarios. Entre 1997 y 2007 el conjunto del crédito inmobiliario aumentó en España a un ritmo medio anual (22,3%) ampliamente superior al del sector privado.  

Como consecuencia de lo anterior, la cuota del crédito inmobiliario dentro del conjunto del crédito al sector privado aumentó desde el 39,7% del total de dicha magnitud en 1997 hasta el 60% de 2007. La relación entre el crédito inmobiliario y el PIB pasó desde el 27,9% de 1997 hasta el 100% de 2007.

 El fuerte aumento entre 1997 y 2007 del crédito inmobiliario fue la contrapartida financiera de la expansión de la construcción residencial y de su relevante presencia en la actividad productiva y en el empleo de la economía española. 

El que el crédito a promotor creciese más que el crédito a comprador anticipaba en su momento la realidad de un ritmo de construcción de nuevas viviendas superior al de las ventas.

  La fuerte demanda dio lugar a que las ventas de viviendas ascendiesen a 955.200 en 2006, casi un 50% mas que en 1997. Los precios de las viviendas aumentaron en la década 1998-2007 en un 200%, una media anual del 11,4%. Se reforzó asi la entrada en el mercado del comprador inversor, atraído por las continuas elevaciones de precios de la vivienda.

 La nueva oferta de vivienda reaccionó iniciándose unos seis millones de viviendas en los diez años del periodo citado, mientras que el aumento neto del número de hogares en dicha etapa no llegó a los cuatro millones.

 La inversión en vivienda, que mide el volumen de construcción residencial en España, creció desde el 4,7% del PIB en 1997 hasta el 12,2% en 2007. El parque de viviendas de España, tras alcanzar los 21 millones según los datos del Censo de 2001, rozaba los 26 millones a fines de 2011.

 En España hay 1,5 viviendas por hogar, muy por encima de los 1,1 de la Eurozona. El total de viviendas de nueva construcción terminadas y no vendidas oscilaba entre 700.000 y 1.100.000 a fines de 2011.
La realidad del euro evitó las políticas restrictivas de demanda ante el creciente déficit exterior, que llegó alcanzar el 10% del PIB en 2007. (...)

El descenso de los precios de vivienda en España, el 21,7% en cuatro años, según la estadística del INE, ha sido inferior al de países en los que apareció un exceso de oferta de vivienda equivalente al registrado en España. Un descenso más acusado de los precios de la vivienda hubiese impedido un ajuste tan intenso de la actividad y del empleo en el subsector inmobiliario.

 Los créditos morosos y los activos adjudicados procedentes del mercado inmobiliario se han convertido en una palanca para la consolidación y el adelgazamiento del sistema bancario español, en el que las cajas de ahorros han desaparecido prácticamente como entidades de crédito.

  El saldo vivo de crédito inmobiliario (promotor, constructor y comprador) equivalía en España a fines de 2011 al 95,5% del PIB y al 57% de la cartera de créditos al sector privado del sistema bancario español. Dentro del mismo, los riesgos asociados al crédito a promotor y a constructor (unos 400.000 millones de euros, a 30.9.2011) son sustancialmente superiores a los correspondientes al crédito a hogares para compra de vivienda (unos 630.000 millones). 

Lo que el presidente del gobierno denominó como “activos tóxicos” llevan pesando demasiado tiempo de forma relevante en los balances de las entidades de crédito"            (El País, 02/04/2012)

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