22.4.12

Para entender el ataque a YPF es necesario tener en cuenta el contexto y las restricciones que tiene hoy el gobierno argentino...

"Para entender el ataque a YPF es necesario tener en cuenta el contexto y las restricciones que tiene hoy el gobierno y, en consecuencia, sus objetivos inmediatos, fundamentalmente la modificación en la Carta Orgánica del Banco Central.

Agotado el financiamiento extraordinario que generó la estatización de los fondos de pensión, con un creciente problema de atraso cambiario, fuga de capitales y reducción de la inversión privada reproductiva (extranjera y doméstica, y al margen de la destinada a la industria de la construcción), el gobierno desechó cualquier ajuste real en el gasto público e incluso en las tarifas y subsidios (a pesar de los anuncias hechos oportunamente), para recostarse en el financiamiento inflacionario, el control de las reservas para el pago de deuda e importaciones y un cepo férreo, casi absoluto a la compraventa de divisas (con la original pretensión de controlar con el poder de policía inclusive el mercado informal).

En verdad, una las razones centrales que explica este cambio es, como lo reconocen casi todos los analistas económicos y políticos, la crisis energética: Argentina se convirtió en un importador neto de energía (sobre todo gas y diesel), puesto que la producción local fue disminuyendo en términos absolutos y relativos dadas las distorsiones generadas por el control de precios y la incertidumbre regulatoria.

El gobierno, por el contrario, culpa a las empresas del sector por la caída de los volúmenes de producción. En particular a YPF, que (como parte del arreglo original por el cual se incorporó al socio argentino, que fue auspiciado y alentado por Néstor Kirchner) destinó mucho dinero al pago de dividendos en vez de incrementar la inversión en el país.


Esto explica el deseo por controlar YPF y utilizarla como un instrumento más al servicio del statu quo en materia de subsidios para prolongar por algún tiempo las consecuencias de la crisis: operando como un apéndice del gobierno, en principio YPF podría planificar sus actividades sin buscar rentabilidad desde el punto de vista empresario, sino con un criterio de “utilidad social”, que naturalmente expresa el gobierno nacional y popular.

Vale decir, como una empresa que esté plenamente al “servicio del modelo”: si esto implicase importar y vender a pérdida gasoil o combustible para Aerolíneas Argentinas, bienvenido sea.

Es que para mantener el boom del consumo y permitir que la distorsión en los precios relativos (sobre todo debido a los sobreprecios que trae consigo la industria de sustitución de importaciones) no afecte la capacidad de compra de los asalariados, es necesarios sostener el control de precios y el esquema de subsidios en los servicios públicos. Complementariamente, también se debe alentar el crédito a tasas negativas (otro argumento para modificar la Carta Orgánica del Banco Central).

Esto es posible naturalmente por el amplísimo e histórico triunfo obtenido por la Presidenta en las elecciones presidenciales de octubre pasado, que le brinda un cómodo control de ambas cámaras en el Congreso y, por consiguiente, la capacidad de definir de forma unilateral la agenda de gobierno."              (Foro económico, 08/04/2012Sergio Berensztein)

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