29.6.12

Veinte “gestores” irresponsables y moralmente corruptos, interrelacionados política y económicamente por 14 presidentes autonómicos, que les garantizaría la no intervención del Banco de España primero y la ocultación de la realidad de sus balances después, financiarían los proyectos inmobiliarios más inauditos que llevarían a la quiebra a las Cajas de Ahorros

"Carta a la Sra. Merkel: exija el fin de las autonomías.

Hace tres semanas, el profesor e historiador norteamericano David Spengler publicaría una carta abierta en The Asian Times dirigida a su persona, en la que la pedía “que dejara caer a España”, y explicaba las razones, que iban desde  la incompetencia, el despilfarro y la corrupción generalizadas del Gobierno y particularmente de las administraciones territoriales, donde nadie controla nada y nadie responde de nada, lo que implica una asignación del grueso de los recursos públicos (45 % del PIB) en forma tan disparatada e ineficaz que supera todo lo imaginable. 

Adicionalmente, según el Dr. Spengler, el Gobierno miente en todo: sobre su situación económica, sobre la bancaria y sobre la fiscal. Su deuda y los intereses son ya inasumibles  y, en consecuencia, somos insalvables.

No obstante, y aun reconociendo la veracidad de sus afirmaciones -que tengamos hoy más PIB real que en 2007 resume la falsedad inaudita de las cifras oficiales-,  España no sólo es salvable es que ni siquiera necesitaría la intervención, sólo necesita la supresión del sistema autonómico, que representa un despilfarro anual de más de 120.000 millones de euros, equivalentes al 12% del PIB. 

Sin embargo, la oligarquía política se opone radicalmente a desmontar esta gigantesca estructura que ha levantado en su exclusivo beneficio y escapa a las manos de los españoles el poder de cambiar este expolio de proporciones épicas

A día de hoy, el déficit de las regiones y ayuntamientos asciende a unos 5.000 millones de euros mensuales, y está siendo cubierto por el Gobierno con supuestos “adelantos presupuestarios”, supuestos porque jamás serán devueltos, lo que ha elevado el déficit del Estado en un 50% hasta abril, equivalente al 10% del PIB en términos anualizados. Y tampoco pueden pagar los vencimientos de deuda, más de 25.000 millones, y esperan que el Gobierno con el dinero del BCE lo haga por ellos.

Con una deuda pública total -no solo la computable- del 118 % del PIB oficial, un déficit  2012 estimado en más de 110.000 millones y unos intereses del 4,5% del PIB oficial en los próximos 12 meses, España ha superado el punto de no retorno y ocurre que sólo Ud. como Canciller de Alemania y líder más cualificada de Occidente tiene el poder de acabar con una situación que supondrá la ruina, no solo de España sino tal vez el fin de la zona euro

Y para evitarlo bastaría exigir, condicionando a ello cualquier ayuda, la reforma radical de las instituciones territoriales responsables de los dos tercios del gasto público. Es absolutamente inaceptable, tanto social como económicamente, que la UE y el FMI exijan a España que suba impuestos y recorte prestaciones, sin antes acabar con el despilfarro autonómico. 

¿Cómo se puede subir el IVA y recortar pensiones y mantener 30.000 coches oficiales o dos millones de empleados públicos inútiles? ¿Cómo destruir la economía productiva y de las familias y mantener intacta la improductiva? Y es ahí Sra. Canciller, donde los españoles necesitamos desesperadamente su ayuda. (...)

 Estas autonomías, cuyas competencias más que duplican a las de los Estados federales, son el vehículo con el que la oligarquía política fue colocando a sus familiares, amigos y correligionarios, creando para ello, el equivalente a 17 miniestadoscon todos los órganos propios de una nación, desde 17 Parlamentos a 19 televisiones públicas (todas en pérdidas), 23 Universidades sin alumnos que las justifiquen a 22 aeropuertos con 300 pasajeros/mes, pasando por infraestructuras absolutamente ruinosas. 

A ello se unen 8.200 Ayuntamientos, cuando no se justifican más de 3.000, y con niveles de despilfarro inauditos. Sólo Madrid, la capital más endeudada de Europa, tiene 1.500 asesores inútiles, 180 coches oficiales, personal cinco veces más que los grandes ayuntamientos mundiales y ha gastado 500 millones de euros en dotarse de la sede-palacio más lujosa de Occidente, mientras el 23% de madrileños vive por debajo del umbral de la pobreza, de ellos 140.000 niños. Y ahora ¡quieren organizar los Juegos Olímpicos!  (...)

Primero colocaron a decenas de miles, luego a cientos de miles y hoy totalizan dos millones de empleados públicos nombrados a dedo (...) y donde para no tener que dar explicaciones a nadie crearían hasta 3.000 empresas públicas, la gran tapadera del despilfarro, una inmensa telaraña de ocultación de deuda y corrupción, empleando a 400.000 personas amigas y con sueldos un 35% superiores a la media del sector privado.

El grueso de la crisis bancaria derivaría también del modelo de Estado. El 54% de los depósitos de la banca se concentraba hasta el año 2.000 en cajas de ahorro, que habían sido el referente de las clases humildes españolas durante casi dos siglos y que se convertirían en botín preferido de los Presidentes autonómicos, que impondrían a personas políticas afines no profesionales al frente de las mismas, al objeto de poder disfrutar de un poder económico casi ilimitado para financiar sus obras faraónicas y los disparates más inauditos. (...)

Veinte “gestores” irresponsables y moralmente corruptos, interrelacionados política y económicamente por 14 presidentes autonómicos, que les garantizaría la no intervención del Banco de España primero y la ocultación de la realidad de sus balances después, financiarían los proyectos inmobiliarios más inauditos, que junto con las grandes obras públicas llevarían a la quiebra a la mayoría de estas instituciones bicentenarias en solo ocho años.

 PP, PSOE y nacionalistas sellarían un pacto de silencio para que ninguno de los responsables de tamaña catástrofe fuera procesado. La última acción al respecto la protagonizaría el Sr. Rajoy, de acuerdo con el PSOE, al no destituir al Gobernador del Banco de España por grave incumplimiento de sus obligaciones a cambio de su silencio.

En conjunto, esta situación ha llevado a España a un nivel de endeudamiento público y privado del orden del 400% del PIB, el más elevado del planeta, una cantidad que jamás podrá ser devuelta.(...)

 Sin embargo, si la ya inevitable intervención se hace en forma indiscriminada, desconociendo la realidad económica de la nación, reduciendo salarios y prestaciones y subiendo impuestos, sin cortar de raíz los focos de despilfarro y manteniendo intactos los 450.000 políticos, parásitos sociales en su mayoría,  que nos han llevado a la ruina, el resultado sería un desastre histórico y la miseria y el hambre para millones

Es por ello Sra. Canciller, que como única persona que está hoy en condiciones de ayudar al pueblo español, me dirijo a Ud. para pedirla que antes de la intervención exija en su lugar la supresión la locura económica que implica la actual administración autonómica y local."      

(Se envía copias a Wolfgang Schäuble, Ministro de Finanzas de Alemania; Christine Lagarde, Directora Gerente del FMI; Olli Rehn, responsable  de Asuntos Económicos y Euro de la Comisión, y Mario Draghi presidente del BCE)

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