"El Fondo Monetario Internacional ha sido
la institución internacional que desde los años ochenta ha promocionado
más las políticas públicas encaminadas a reducir el gasto público
social, a disminuir la protección social, a privatizar los servicios
públicos del Estado del Bienestar y las transferencias públicas como las
pensiones, y a reducir los salarios, políticas todas ellas que han
hecho un enorme daño a las clases populares de los países cuyos
gobiernos han seguido sus mandatos.
La evidencia de este daño es robusta
y contundente. Tales medidas han sido enormemente contraproducentes. Lo
fueron en Asia, lo fueron en Latinoamérica, y lo están siendo ahora en
la Unión Europea, y muy en especial en la Eurozona.
Tal ideología, que ha alcanzado la
categoría de dogma, ha dominado la sabiduría convencional de los
establishments financieros (es decir, la banca, las compañías de
seguros, los fondos de inversión de alto riesgo y otros instrumentos)
que han influenciado en gran manera a las instituciones mediáticas y
políticas del país. (...)
Y es muy fácil ver por qué han hecho
tanto daño. Estas políticas neoliberales causaron las crisis y ahora
dificultan la salida de ella. La desregulación financiera
(característica del dogma neoliberal) fue la causa de la crisis bancaria
causada por las actividades especulativas de la banca.
Y las políticas
fiscales regresivas aumentaron enormemente las desigualdades de renta y
propiedad (con disminución de las rentas del trabajo), que facilitaron
una pérdida de la capacidad adquisitiva de la población, causa de su
enorme endeudamiento.
Cuando este endeudamiento no pudo continuarse
debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, se creó un enorme
problema de demanda, paralizando la economía y disminuyendo con ello los
ingresos al Estado (ya insuficientes por la regresividad de la política
fiscal), disparándose el déficit.
La política de reducir el déficit a base
de recortes de gasto público empeoró y continúa empeorando la
situación, pues en un momento de parálisis de la demanda doméstica en el
sector privado, lo que se requiere es un estímulo económico a base de
aumentar el gasto público, invirtiendo en áreas de creación de empleo.
Si en lugar de hacer esto se recorta tal gasto, se está empeorando
todavía más la situación. Esto lo saben los estudiantes de primer año de
Políticas Económicas y Políticas Públicas que no hayan recibido ya un
lavado de cerebro por los economistas neoliberales. (...)
Pues bien, el FMI, su centro de
investigación, acaba de escribir un informe que dice que el FMI, la OCDE
y la Comisión Europea (debería incluirse también al Banco Central
Europeo y todas las instituciones, fundaciones, centros de estudios y
economistas citados anteriormente) han estado equivocados en su
aplicación de aquellas políticas neoliberales.
Como habíamos dicho
varios de nosotros, el informe indica que tales recortes son
contraproducentes (sí, dice contraproducentes), y muestra datos que
avalan su conclusión. Dice que por cada recorte del gasto público
equivalente, por ejemplo, a un 1% del PIB, se disminuye la actividad
económica mucho más de lo que se creía (se había supuesto que la
economía bajaba un 0,5%).
En realidad, el informe indica que va de un
0,9% a un 1,7%, y en el caso de la Eurozona ha sido nada menos que un
2,5%. Es decir que si se corta 1 millón de euros de gasto público, la
economía termina perdiendo 2,5 millones de euros, debido al impacto
multiplicador de tal recorte.
Es decir que la reducción de un millón de
euros del gasto público no solo causa la desaparición de un millón de
euros sino también de otras actividades y gastos privados que quedan
afectados negativamente, de manera que al final se pierden 2,5 millones
de euros de actividad económica.
El segundo dato que muestra el informe
del FMI es que los recortes que se están realizando en los países de la
Eurozona están impidiendo su salida de la recesión. En realidad, subraya
que está empeorando la situación, aumentando más y más la deuda
pública. El aumento de la deuda pública se debe al descenso de los
ingresos al estado resultado del bajo crecimiento económico.
El tercer dato es que la bajada de
impuestos como medida de estímulo económico (como los economistas
neoliberales recomiendan) es muy poco eficiente y reduce los ingresos al
estado. El estudio señala que es mucho mejor para estimular la economía
aumentar el gasto público invirtiéndolo en creación de empleo (lo que
unos pocos hemos estado proponiendo desde el inicio de la crisis).
Yo esperaría que todos los
establishments financieros, económicos, mediáticos y políticos que han
estado vendiendo a la población española el dogma neoliberal
distribuyeran ahora tal informe. Y sería de desear que pidieran perdón
al pueblo español (incluyendo el catalán) por el enorme daño que han
causado y continúan causando. No lo harán." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 22 de octubre de 2012, en www.vnavarro.org, 22/10/2012)
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