Fuente: Banco de España. / EL PAÍS
"La evolución del crédito sigue el mismo camino que el PIB, pero con
más fuerza. Según los últimos datos del Banco de España, el volumen de
crédito concedido por la banca ha caído un 5,7% en un año hasta agosto,
lo que supone el mayor descenso en 50 años, como ya ocurrió en el mes
anterior. Si se incluyen los establecimientos financieros, el descenso
se queda en el 5%.
Pero la estadística oficial ofrece otro dato relevante: el importe de
las nuevas operaciones en agosto en crédito hipotecario, al consumo y
para otros fines, asciende a 3.760 millones, es el más bajo desde enero
de 2003, cuando arrancan las estadísticas. (...)
Para tener una idea de cómo se ha cerrado el grifo, es bueno apuntar
que el año récord en la concesión de crédito fue 2006, en la recta final
de la burbuja. Ese ejercicio la banca concedió 289.857 millones, más
del cuádruple de préstamos que en los últimos 12 meses. Esta es una
referencia clara de lo que ha sido la inundación y ahora la sequía.
Esta situación se debe a dos factores: la menor demanda y la escasa
capacidad de prestar que tienen los bancos españoles. Los mercados
siguen cerrados para la mayoría de las entidades y solo los 370.000
millones que reciben del Banco Central Europeo permiten atender a los
vencimientos. (...)
Y, para tensar más la situación, las provisiones suben porque la
morosidad no deja de crecer. La escalada de la morosidad en la banca
conquistó otra cumbre en agosto, al situarse en el 10,5% de los créditos
del sistema financiero (bancos, cajas de ahorros, cooperativas y
establecimientos financieros de crédito).
El récord alcanzado en la
anterior crisis económica (9,15% en febrero de 1994), superado ya en
junio, va quedando cada vez más lejos. El listón del 10% se superó por
primera vez en julio, según los datos revisados de ese mes.
La decisión de los bancos de clasificar como créditos dudosos una
porción creciente de sus préstamos es una tendencia desde el arranque de
esta crisis, muy determinada por el derrumbe inmobiliario: según los
datos del Banco de España, un 60% de toda la morosidad empresarial se
concentra en actividades relacionadas con el ladrillo. Pero la
reclasificación de préstamos en dudosos ha ganado en intensidad desde
junio.
En este histórico repunte pesa el aumento del paro, una variable que
anticipa subidas de la morosidad. Pero sobre todo, la crisis del sector
inmobiliario y una mayor exigencia en la clasificación como dudosos de
créditos. Todo apunta a que el aumento de la morosidad seguirá a buen
ritmo en otoño, ya que esos dos factores siguen dominando las decisiones
de buena parte de la banca española.
Además, el Banco de España publicó
este mes una circular en la que insta a las entidades a que afloren la
morosidad que hayan podido ocultar mediante refinanciaciones de
préstamos a empresas con dificultades evidentes para devolver lo
prestado.
Del total de 1,7 billones en préstamos, 178.597 millones eran dudosos en agosto, unos 50.000 millones más que hace un año." (El País, 18/10/2012)

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