"Una de las cosas que más puede indignar a
los lectores del libro es el capítulo dedicado a lo que ustedes llaman
"terrorismo financiero". Dicen que el dinero mata, literalmente, sobre
todo el que se gana con la especulación en los mercados alimentarios.
No hay derecho a que fondos especulativos estén provocando
artificialmente la subida del precio de los alimentos y que eso esté
matando a millones de personas. ¿A la población mundial eso le da igual?
Que especulen con otra cosa, pero que no maten a la gente de hambre.
Eso debería ser considerado como un delito económico contra la humanidad
perseguido por tribunales internacionales. Algún día esa figura penal
llegará, igual que llegó la abolición de la esclavitud, el voto femenino
o el fin de la segregación racial en Estados Unidos.
Hablan de los paraísos fiscales, que están más extendidos de lo que la gente piensa ¿Cómo se puede luchar contra ellos?
Los paraísos fiscales no han existido siempre, nacieron a partir de una
determinada legislación y otra ley puede impedir su existencia. Es
fácil acabar con ellos si se tiene voluntad y poder político para tomar
esa decisión. Pero si los que están gobernando son cómplices de quienes
utilizan esos paraísos fiscales, entonces es imposible. Gibraltar no
podría actuar como paraíso fiscal si España no le diera las líneas de
teléfono, así de fácil.
¿Un 'corralito' como el que hubo en Argentina está descartado en España?
No,
aún puede ocurrir. El corralito en Argentina no fue una necesidad
técnica, para nada. Fue una medida de defensa en un momento en que la
banca cogió el dinero y salió corriendo. En España el corralito ya se
debería haber adoptado para que no se lleven lo que se están llevando.
¿La banca ética es una buena alternativa a la banca tradicional?
En
España está creciendo. Hay experiencias en otros países que son muy
interesantes. En Suecia hay bancos que funcionan sin interés. Una de las
cosas buenas que tiene la crisis es que se están desarrollando ese
tipo de cosas."
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