"Has salido recientemente de una huelga de hambre que comenzaste el
27 de septiembre en la Parroquia del Barrio de los Rosales de la
pedanía murciana de El Palmar, tras conocer que el 31 de octubre se
subastaba la parte baja de su casa, por impago de su hipoteca…
He
estado 15 días de huelga de hambre que terminó con mi ingreso en un
hospital, porque me provocó una hemorragia interna. Fue mi segunda
huelga de hambre, tras una anterior de 5 días. El primer día de estar
ingresado en el hospital se llegó a acuerdo con la entidad bancaria que
aceptó las reivindicaciones que planteaba.
He conseguido evitar una
deuda de por vida y recuperar la parte embargada de mi vivienda en muy
buenas condiciones, con una condonación del total de la deuda de cerca
del 80%.
¿Cómo llegaste a la situación de no poder pagar el préstamo hipotecario que tenías concertado con la banca?
Antes
de la crisis era comercial autónomo en el sector textil. Pero la
globalización que favorece la entrada en nuestro país de productos
asiáticos, producidos a partir de mano de obra barata en condiciones de
semiesclavitud arruinó mi sector.
El cierre de financiación practicada
por los bancos a la mayor parte de trabajadores autoempleados fue la
puntilla que me llevó al paro y sin prestaciones.
¿Cuáles son los elementos que consideras más positivos de tu huelga de hambre?
De
los recuerdos recientes de la huelga de hambre me quedo con la enorme
solidaridad y apoyo que he recibido. Incluso el pleno del Ayuntamiento
de mi localidad, Molina de Segura, aprobó por unanimidad a propuesta de
Izquierda Unida-Verdes una resolución de apoyo.
Además, mis compas de la
PAH, han estado conmigo de soporte diario y en los momentos de la
huelga más difíciles. La huelga de hambre –que genera profundos
sentimientos y emociones- como acción reivindicativa, es una lucha
constante entre cabeza y corazón contra estómago y la solidaridad es
fundamental, ya que cada gesto de apoyo por pequeño que sea, te da
impulso para resistir.
¿Nos puedes hablar de lo conseguido por la PAH hasta ahora?
Considero
que lo más importante es que las víctimas de la crisis y de los bancos
hemos conseguido gran visibilidad, como producto de nuestras acciones de
desobediencia civil, cuyo máximo exponente es la paralización de
desahucios: en torno a 500 hasta fecha de hoy.
Las acciones de los
piquetes de ciudadanos y ciudadanas plantándose en la vivienda a punto
de ser desahuciada, frente a la comisión judicial en muchos casos
acompañada de la policía nacional y guardia civil son imágenes que han
llegado al corazón de la mayor parte de la ciudadanía.
La represión que
en varias ocasiones se ha practicado desde el ministerio de interior
lejos de atemorizarnos, ha provocado más indignación y solidaridad.
Mirando
hacia atrás no puedo evitar emocionarme, ya que cuando este movimiento
empezó en Barcelona y después en Murcia éramos muy pocos y en algunos
sectores de las izquierdas nos decían “locos”: no veían posible que
pudiéramos construir un movimiento tan potente como el que actualmente
representan las PAHs.
Este movimiento ya está presente en
prácticamente todas las comunidades autónomas y nuestras
reivindicaciones forman parte de la agenda política y social de nuestro
país. Las víctimas de los bancos que éramos invisibles, nos hemos
convertido en visibles. Ése es el gran éxito de la PAH y la vergüenza de
los gobiernos de turno y los bancos culpables de la crisis.(...)
¿La PAH mantiene la misma propuesta contenida en la Iniciativa
Legislativa Popular (ILP) que la PAH registró en el Congreso de los
Diputados en marzo de 2011 junto a otras organizaciones?
Nuestra
propuesta sigue siendo la misma que está recogida en el texto de la
ILP. Dación en pago con carácter retroactivo, alquiler social, moratoria
real sin intereses, stop desahucios… (...)
¿Cómo concretarías las acciones de presión?
Tienen que
venir por parte del movimiento más desobediencia civil activa, más
acciones, mas huelgas de hambre individuales o colectivas, más
ocupaciones de bancos y, sobre todo, creo que hay experiencias concretas
de reocupación de casas desahuciadas que se tienen que extender, hay
que conseguir que se ocupen miles de viviendas para recuperarlas.
Eso
creo que pondría a los bancos y al gobierno contra las cuerdas, a pesar
de la anunciada modificación del código penal, que es una amenaza contra
el movimiento, ya que por las acciones que hasta ahora practicamos como
paralización de desahucios u ocupaciones de bancos nos podrían poner
penas de cárcel.
Aunque considero que mientras que en el movimiento haya
activistas que estemos dispuestos a entrar a la cárcel, el gobierno no
se atreverá a hacerlo. Es más: reto al gobierno a que se atreva a
meternos a la cárcel a las personas que vamos a seguir ocupando bancos,
parando desahucios o practicando la desobediencia civil activa y la
insumisión contra una ley hipotecaria que no es moral.
Si se atreven a
encarcelarnos, los poderes se encontrarán con un endurecimiento del
conflicto de consecuencias imprevisibles para el gobierno y los bancos. (...)
Necesitamos
construir un potente bloque social plural con contenidos claramente
rupturistas con el orden establecido. Este sistema es antihumano y nos
está destrozando nuestra supervivencia y la del planeta. Necesitamos
acabar con el régimen y eso vendrá de un periodo de grandes conflictos
sociales y profundas convulsiones.
Pero el conflicto hay que organizarlo
desde abajo, para impulsarlo y acrecentarlo. Además, se tiene que auto
organizar de forma unitaria, ya que cada colectivo o movimiento por si
solo no es capaz de generar la fuerza suficiente para imponer otras
políticas y otro modelo social. Ello requiere grandes dosis de
generosidad, respeto y voluntad de todos los actores que estamos en la
resistencia.
¿Estamos ante la aparición de un nuevo sujeto político en el seno de la izquierda?
No
tengo la respuesta a todo, pero creo que es urgente la creación de un
nuevo sujeto político a partir de la experiencia griega y de
Latinoamérica. Mi opinión es que hay que ir hacia ese nuevo sujeto
autóctono y con perfiles propios, ya que los procesos sociales y
políticos en cada país se tienen que hacer a partir de la realidades
propias como es evidente y nos enseña la historia.
No va a ser
fácil ya que los aparatos clásicos de las izquierdas no los veo
predispuestos para ello y en algún caso muy conocido se conforman con
que las encuestas les den una décimas o unos pocos puntos de más. Pero
sí que tengo mucha esperanza en que las bases sociales de las izquierdas
empujen hacia un nuevo escenario en lo que yo llamaría “la rebelión de
las bases”. (...)
Las mayorías
sociales las podremos conquistar con estructuras autogestionadas,
radicalmente democráticas y asamblearias, fuertemente organizadas y
enlazadas entre si. También con contenidos claros y alternativos a lo
existente, con emociones y equipos humanos plurales, honestos y pegados a
los problemas concretos de la gente.
También si somos capaces de
crear un nuevo imaginario y pensamiento colectivo con un nuevo modelo
de sociedad en el horizonte. Pero para eso tenemos que reinventarnos
como nuevos sujetos subversivos y revolucionarios, con nuevos lenguajes y
nuevas formas, con nuevos sueños y esperanzas." (Jose Coy, activista social y cofundador de la PAH de Murcia, Rebelión, 27/11/2012)
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