"Con calma, el sociólogo Ulrich Beck (Slupsk, Alemania, 1944) llena un
bol de fruta, se sienta y pide un té al camarero. Quien nos enseñó que
la actual es “la sociedad del riesgo” piensa unos segundos antes de cada
respuesta. (...)
Lo que aborda en su último ensayo interesa en España. Es uno de los
países del sur de Europa “víctimas de la crisis financiera que ha
provocado que los Estados cambiaran la redistribución de sus recursos:
recortando prestaciones, pensiones o en educación para ayudar a los
bancos”.
Unas medidas de las que Alemania es en parte responsable, pero de
cuyas consecuencias su sociedad, la alemana, no es consciente, dice. Por
eso ha escrito el libro: “Para que Alemania se vea a sí misma, porque
ahora no es capaz de verse desde la perspectiva del resto”.
“Los
alemanes deberíamos preguntarnos qué pasaría si en España el jefe de
Estado o el Parlamento nos invitaran a reducir el gasto en un 40%.
¡Sería una explosión!”, sonríe con la franqueza de quien sabe que hoy
algo así es imposible.
El país más poderoso y rico del continente decide hoy sobre el resto.
Y la austeridad que impone ha dividido a los europeos en norte y sur,
afirma. La amenaza de un “riesgo puede provocar grandes desplazamientos
tectónicos en el paisaje del poder”. “Europa tiene un teléfono, está en
Berlin y es de Angela Merkel”, dice, y vuelve a sonreír. (...)
Una europa alemana recupera una idea que Ulrick publicó en otoño en
Der Spiegel: el “merkiavelismo”. Merkel ha aprovechado la situación y ha
remodelado las relaciones de poder en Europa.
El modelo “merkiavelo” se
basa en cuatro puntales.
Uno: Alemania es el país más rico de la UE.
Dos: el “titubeo calculado que practica Merkel es su cualidad natural,
ser vacilante”.
Tres: la habilidad que tiene la canciller para
compatibilizar la competitividad electoral nacional con el papel de
arquitecto europeo.
Y cuatro: dictar a los socios lo que en Alemania se
considera “la fórmula mágica, el ahorro”. “Un neoliberalismo
despiadado”, en pos de la estabilidad.
Pese a la contundencia del concepto y “salvo algunas reacciones
positivas”, Beck asegura que en Alemania “esta discusión no ha
empezado”. “Hay un consenso en la opinión pública según el cual la
política de Merkel es correcta en el núcleo y tiene base económica”.
En
Alemania, “la palabra poder es tabú. Hablamos de responsabilidad, de
ejemplaridad, de enseñar a los demás”, asegura el sociólogo.
Beck lleva tiempo defendiendo el “contrato social” como única salida a
esta Europa en horas bajas. “Europa debe ser refundada, repensada en
términos políticos, de gran política, con políticas comunes que superen
el ámbito estatal. Debemos hacerlo todos nosotros. No podemos esperar al
gran intelectual, se han escondido. Si les llamas, salta el
contestador”. Es un aviso y una invitación." (
Clara Blanchar
, El País, Barcelona
16 ENE 2013)
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