22.3.13

Los impagos de la Generalitat cierran 25 residencias de ancianos y amenazan a decenas

"Las residencias de la tercera edad en Cataluña se encuentran en una situación desesperada. Los impagos de la Generalitat están afectando gravemente a la viabilidad de los centros y, solo el año pasado, 25 de ellos tuvieron que cerrar. Y la sangría no tiene visos de parar.

 El sector denuncia la “asfixia financiera” y asegura que un nuevo impago como el que se produjo en julio de 2012 condenaría al cierre a cientos de geriátricos con plazas públicas o concertadas.(...)

 En los geriátricos, la mayor parte del gasto corresponde a los sueldos de los trabajadores, que son por lo tanto los primeros afectados por los problemas financieros. El presidente de la Unión de Pequeñas y Medianas Residencias (Upimir), Vicente Botella, apunta que “tenemos un perfil de trabajador mileurista, y dejar de pagar la nómina representa condenarlos, porque es gente que depende totalmente de su sueldo para pagar hipotecas, colegios, comida…”.  (...)

El cierre de centros lleva aparejado un importante impacto sobre los ancianos que se encuentran ingresados. Gran parte de ellos presenta un deterioro cognitivo importante y sus capacidades de adaptación son lentas, así que el cambio de hábitos y de lugar de residencia representa un proceso traumático.

 “Cuando a esta persona la sacas de este entorno es como si nos llevan a Marte, y además de noche. Estamos absolutamente perdidos, no tenemos referencias visuales o auditivas y eso genera una angustia y pasarlo mal”, explica Rueda.

 “Si nosotros, jóvenes, en plenitud de condiciones, nos vamos cinco días de vacaciones y estamos tres días sin hacer de vientre, pues imagina estos cambios en personas con este nivel de dependencia”, añade.

La Generalitat mantiene que los problemas de tesorería le impiden hacer frente a los compromisos con las residencias en los plazos acordados, y señala que es consecuencia del “ahogo económico” a la que está “sometida” por parte del Estado.

 “Entendemos que en parte puede ser así, pero es cuestión de priorizar”, alega Rueda. ASCAD, junto con patronales del sector, ha promovido una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que reclama que el pago a la dependencia pase a situarse en el primer nivel de obligatoriedad, el mismo en el que se sitúan las resoluciones judiciales.

 “Entendemos que el valor supremo de todo es el ser humano y, por lo tanto, lo primero que tenemos que cuidar es su subsistencia; que no se vaya dinero a ningún Any Espriu si primero la persona no se ha cuidado”, defiende Rueda."         (Brais BenítezLa Marea, Rebelión, 19/03/2013)

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