"Frente a la actual crisis de la deuda soberana usted apuesta por
realizar una auditoría y no pagar la deuda ilegítima. ¿Qué parte de la
deuda habría que considerar como tal?
Es una tarea sencilla,
hay criterios muy claros. En el caso de Grecia más de la mitad de su
deuda es con la Troika, 170.000 millones de euros. Es totalmente
ilegítima y debe ser declarada nula porque ha sido impuesta por
organismos que no representan a los ciudadanos griegos.
Ni siquiera los
memorándum fueron tratados democráticamente en el Parlamento; se
aprobaron bajo el chantaje del Fondo Monetario Internacional (FMI) sin
posibilidad de enmendar los documentos. Son unas condiciones que
representan una violación de los derechos económicos y sociales de la
población. Portugal e Irlanda se ajustan también a este esquema.
En
el caso español todavía no ha habido memorándum, pero toda la deuda
generada por el rescate bancario ha de considerarse ilegítima. Puede ser
una decisión legal, porque la ha tomado el propio gobierno, pero no es
legítima, porque fuerza a la ciudadanía a asumir las deudas generadas
por la burbuja inmobiliaria y la crisis de la banca.(...)
Con el aumento de la deuda pública en Europa y la consecuente
aplicación de planes de austeridad para rebajar el déficit público, ¿qué
le espera al Sur de Europa en los próximos años?
Vamos a
conocer una profundización de la crisis económica. Las consecuencias son
más devastadoras en los llamados PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia,
Grecia y España), pero no hay ninguna duda de que los países más fuertes
como Francia, Alemania o Bélgica también están en una situación de
extrema gravedad.
Quedan aún diez o quince años de crisis, pues
las políticas de los gobiernos que se pliegan a los intereses privados
no son las adecuadas para revertir esta situación. La política actual de
reducción del gasto público, congelación de salarios y servicios
sociales tendrá un efecto muy fuerte en términos de reducción de las
rentas. (...)
¿Qué escenario se abriría en Grecia si se negara a pagar la deuda?
Es
totalmente posible para un gobierno de izquierdas en Europa llevar a
cabo esta tarea si toma las medias políticas adecuadas. Éstas serían
suspender el pago combinado con la suspensión de los memorándum de la
Troika, control de movimientos de capitales, socilización de la banca
privada, una fuerte reforma tributaria para que paguen los que más
tienen, persecución del fraude fiscal y la reducción de impuestos sobre
la ciudadanía como el IVA.
En cuanto al euro, quedaría en la
Comisión Europea decidir la expulsión o no. Mientras, habría que
incentivar la producción agropecuaria y la industria ligera y la
creación de empleo por parte del gobierno. Esto tendría un efecto
positivo porque el ejemplo podría correr por el resto de Europa y los
ciudadanos verían que es posible desobedecer.
Por eso, la
responsabilidad histórica de Syriza es muy grande. Si en el gobierno no
tomara este tipo de medidas la gente que votó con una perspectiva de
cambio perdería la esperanza, con una crisis que seguiría perjudicando a
las mayorías, y en ese momento organizaciones como Amanecer Dorado
tendría un camino directo para conquistar a un amplio sector de la
población y habría un proceso de tipo fascista en Grecia. Es el peor
escenario, pero no es descartable." (Entrevista a Éric Toussaint, Luis Giménez San Miguel, www.publico.es, Rebelión, 03/04/2013)
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